Las fanecas están que rabian

REDACCIÓN PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

Protección Civil realizó en las playas pontevedresas cerca de 3.000 actuaciones por picaduras de estos peces Son las dueñas absolutas de la orilla, para desesperación de los bañistas. Y es que las fanecas incrementan sus víctimas cada verano. Sólo en siete playas de Sanxenxo, los voluntarios de Protección Civil tuvieron que realizar en julio más de 1.500 intervenciones por picaduras de estos peces. Lo mismo ocurre en los arenales de Poio, Marín y Bueu, aunque en menor porcentaje. Los cortes y demás heridas suponen la segunda actuación más frecuente de los voluntarios, aunque en ocasiones éstos tienen que hacer frente a labores menos «playeras», como retirar perros abandonados de los arenales. En total, los cerca de noventa socorristas que actúan en las playas llevan casi cinco mil intervenciones.

26 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Casi la mitad de las actuaciones de estos socorristas se producen en el municipio de Sanxenxo. El operativo desplegado por Protección Civil en este concello consta de 52 trabajadores que vigilan las principales siete playas del concello: Areas, Silgar, Caneliñas, Canelas, Paxariñas, Montalvo y A Lanzada. Y tan solo desde el 15 de junio al 31 de julio, realizaron 2.379 intervenciones, de las que 1.500 fueron por picaduras de faneca. Estos rabiosos peces son el azote diario de los bañistas, sobre todo en los arenales de Silgar (hubo 420 atenciones hasta el 1 de agosto por este motivo) y Montalvo (398). En Poio, los vigilantes se tuvieron que emplear este año en 1.257 actuaciones. Un número, según explica el jefe del operativo, muy superior al del pasado verano, «porque estos meses hemos utilizado una zodiac para hacer un control más exhaustivo, y se ha notado mucho, hasta el punto de que en el 2000 sólo habíamos tenido 500 intervenciones y ahora sobrepasamos las mil». Menos trabajo -por número de operativos, claro está- tienen en Marín y Bueu. En el primero de estos municipios se atienden permanentemente con puestos las playas de Aguete, Mogor, Portocelo y Loira, y en julio la cifra de intervenciones sobrepasó las 700. La mayoría, claro está, fueron por picaduras de faneca y cortes, «ya que la gente no siempre es prudente cuando se mete en las rocas», pero los socorristas han tenido otra ocupación menos clásica este verano: la de recoger perros abandonados en las playas. Así, sólo en el arenal de Mogor se retiraron siete el mes pasado. Alga japonesa Por último, en Bueu se cubren principalmente las playas de Portomaior, Areas de Bon y Lagos, aunque la zodiac de Protección Civil recorre diariamente toda la costa de este concello. Responsables de la agrupación indicaron que el número de intervenciones ronda este verano las quinientas y, al margen de las consabidas fanecas, en este concello es una alga la que está provocando la desesperación de los bañistas. «Es una alga japonesa que ya apareció hace años y que provoca erupciones cutáneas -señalaron los socorristas-. Las van trayendo los barcos y también se han detectado en Marín y Cangas». Afortunadamente, en lo que cada vez tienen que emplearse menos los socorristas es en los rescates marítimos. Este verano, tan sólo se realizaron dos en Sanxenxo y uno en Marín, este último a unas bañistas que se habían quedado aisladas en A Illa do Santo, frente a la playa que lleva este nombre.