Los vigueses Los Piratas congregaron la noche del viernes a más de mil quinientos jóvenes en la playa Baltar Lo consiguieron. Los Piratas lograron «enrrolar» la noche del viernes a cerca de mil quinientos jóvenes que decidieron subirse al barco de sus guitarras distorsionadas para no bajar hasta poco más de hora y media después. Aprovechando la presentación de su último disco, «Ultrasónica», los vigueses dieron un repaso a temas antiguos tan conocidos por sus fans como «Fecha caducada», «M» o «Promesas que no valen nada». Desde las doce y media y hasta las dos de la mañana, la oscuridad de la playa Baltar se rompió con las luces y «los fantasmas de la noche» que trajeron consigo unos «corsarios» muy peculiares.
25 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Dos bises tuvieron que hacer Los Piratas para que los más de mil quinientos jóvenes que se encontraban bailando al son de sus canciones en la playa Baltar les dejasen marchar. Coreando, bailando y lanzando piropos a Javier Piñeiro -líder de la banda-, los cientos de jovencitas que asistieron al concierto dieron el «toque femenino» a la Copa Xunta de Galicia de Fútbol Playa que se celebra estos días en el arenal de Sanxenxo, y que concluye hoy. A pesar de que el recinto abierto no era el más apropiado para acoger una actuación de esas características, el sonido fue bueno, y el grupo pudo transmitir la energía que desprenden los temas de la formación viguesa. Hasta los Años 80 consiguieron Los Piratas trasladar a los jóvenes que allí se concentraron para luego llevarlos de la mano hasta Mi matadero clandestino (Big station) -de donde salieron ilesos- y, a continuación, conseguir que las Promesas que no valen nada se cumpliesen, y con creces. Y eso que ni siquiera los dos bises parecieron ser suficientes para saciar la sed de piratas.