¡Que te caneo, chata!

La Voz

PONTEVEDRA

XOÁN CARLOS GIL

PLAZA DA FERRERÍA

27 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

AMOR, LUJO Y MIL Y UN ENREDOS. De esta guisa vuelve a los escenarios el gallardo más seductor de la escena cómica española. Arturo Fernández llega a Pontevedra luciendo un Esmoquin de lujo, la obra teatral que él mismo dirige e interpreta, estrenada ayer en el Pazo da Cultura. Después de cuatro años alejado del teatro, el casanova asturiano regresa a los escenarios con una adaptación de la obra del mismo nombre de Santiago Moncada. EN BUENA COMPAÑÍA. Esta noche, Arturo Fernández repite traje y vuelve a representar Esmoquin en la mejor de las compañías. Ni más ni menos que Sofía Mazagatos y otros cuatro veteranos del vodevil le acompañan en este enredo de faldas al que el asturiano deberá sobrevivir. Situaciones reales y diálogos inteligentes son los secretos de esta comedia de ingenio en la que Arturo se muestra, una vez más, tal y como es. Unas lo llaman donjuan irresistible, otras machista descarado, pero el caso es que el «chatín» tiene su encanto, mire usted. REPARTO EXCEPCIONAL. Si Arturo es la guinda del pastel, los demás ingredientes los forman un reparto de lo más goloso. Amparo Climent, Fabio León, Maribel Rivera, Eva Serrano y la arriba mentada, Sofía Mazagatos, cierran este cartel envidiable que nos dará dolor de mandíbulas durante más de dos horas. ¿Se lo van a perder? Haciendo gala de su encantadora madurez, Arturo Fernández interpreta los problemas de un hombre adulto pero inmaduro mentalmente, al tiempo que se contrastan dos generaciones, la que acaba de pasar y la actual, en la que las buenas maneras y la elegancia han quedado obsoletas. PRIMOS Y HERMANOS. En estas circunstancias veremos a un Arturo elegante e irónico con el que algunos espectadores se identificarán. Y es que, ya se sabe, gallegos y asturianos... El propio actor nos confesó ayer el amor que siente hacia sus «vecinos geográficos», o sea, nosotros, y no se cansó de elogiar las buenas costumbres y tradición gallegas, así como la elegancia del diseño y de la costura de la tierra (también la de las costureras). La función volverá a representarse hoy en el Pazo da Cultura a las 21.30 horas. El precio de la entrada es de 2.000 pesetas y se pueden adquirir en el Teatro Principal y en el Pazo. ¿Cuánto vale sonreír?