Seis horas de conciertos en avalancha

CONCHI APARICIO PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

Ariel Rot, cantante que actúa hoy en el Félix Rock Lástima. Esta vez el desparrame tiene precio. Ayer, Amparanoia y Mercedes Peón pusieron los dientes largos al público y dejaron el camino abierto para el concierto de hoy. Plato fuerte a la vista. Tonino Carotone, Sexy Sadie, Cristina Pato, Los Planetas, Ariel Rot, Melon Diesel y el peso de tres discos recién horneados se encargarán de dejar el listón bien alto. Melon Diesel llega con «Hombre en el espejo», Ariel Rot con «En vivo, mucho mejor», y la galleguísima Cristina Pato con «Xilento». El pack de oferta (con venta anticipada) son 2.500 pesetas, y el de urgencia (en taquilla), 2.800. La cuenta atrás comienza a las 19.30 horas, momento en que las puertas de la plaza de toros se abren. Sólo media hora después, redoble de tambores, trance y comienza el concierto.

26 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

No hace mucho tiempo afirmaba que tenía grandes esperanzas puestas en «el maravilloso mundo del alcohol». Cuenta entre sus «ex», con novias de excepción: Tequila y Los Rodríguez fueron sus relaciones serias. Luego, coqueteos en forma de colaboraciones con artistas como Fito Páez o Calamaro. Sus cinco discos en solitario han conformado un músico, ya independiente. Con el mérito de aguantar 24 años en la barra de equilibrios de la industria discográfica, Ariel Rot está hoy en Pontevedra. -Después de haber trabajado en Los Rodríguez y con Calamaro, debe ser difícil labrarse una imagen independiente. -Bueno, no es porque sea Calamaro. Si no eres cantante, a cualquier guitarrista de un grupo le resulta muy duro ser conocido. Es casi, como si tuvieras que empezar de cero. -Pero ya tenía experiencia en solitario en 1984. ¿Cómo fueron los comienzos tras dejar Tequila? -Sí, bueno, fue después de Tequila. La experiencia fue bastante traumática. No sólo en lo profesional, sino también en lo personal. Tequila era un núcleo muy unido. Yo tampoco había tenido experiencia en trabajar con otra gente. Y no sabía vivir de otra manera que no fuera en el grupo. -Pero al final, son más de 24 años en escena, en un mundo en el que es habitual que el éxito dure un momento. -Es una pena que en la música pase eso. En otras profesiones no ocurre. Eso es mal síntoma. -¿Por qué? -Porque si tienes una vocación musical, el éxito es simplemente poder ejercerla. Si tú piensas en la cantidad de grupos que hubo en los 80 y en lo fácil que era grabar un disco... ¿Cuánta de toda esa gente se sigue dedicando a lo mismo? Probablemente muy poca. Ahora la industria está en un momento despiadado. -Por tanto, ¿es un error aspirar al éxito ahora? -Yo creo que el error es aspirar al éxito. Ahí empieza la equivocación. Uno tiene que aspirar a componer una canción, a cada día tocar mejor, a ponerse en trance en el escenario. Es como la felicidad. No puedes aspirar a la felicidad, te vuelves loco.