El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) acaba de dictar una sentencia en la que ratifica la obligación del propietario de un edificio situado en la parroquia de Raxó, en Poio, a no continuar con las obras de construcción. El inmueble, situado en uno de los márgenes de la carretera hacia Sanxenxo, comenzó a levantarse en 1998. Un error del Concello de Poio a la hora de otorgar la licencia para el proyecto fue la causa de que, cuando se avisó al dueño de la necesidad de rectificar la construcción éste se negara, según aseguró ayer el alcalde del municipio, Luciano Sobral. Sobral afirmó que el volumen de edificabilidad permitido por la ley para las construcciones situadas próximas a una vía pública, en esta situación concreta, es más reducida que la que posee el inmueble en cuestión. Tras paralizar el Concello las tareas que se estaban llevando a cabo en el edificio, el propietario recurrió ante el TSXG, según el regidor nacionalista del municipio. Zona verde El alcalde del Ayuntamiento apuntó que, tras la aprobación del Plan Xeral de Ordenación Municipal de Poio, la zona en la que se encuentra ubicado el edificio se declaró zona verde, por lo que el dueño, previsiblemente, tendrá que demolir lo construido hasta el momento.