Los empresarios de Poio critican la «baja calidad» de la oferta turística y una «abusiva subida de impuestos» Lo que para muchos supone el fin de las preocupaciones y del estrés y el comienzo de una temporada que consistirá, básicamente, en no hacer absolutamente nada, a los hosteleros de la comarca parece que el verano les está trayendo más quebraderos de cabeza de los que imaginaban. Primero fueron los empresarios de Sanxenxo los que hicieron pública su sensación de que el sector está viviendo una crisis, y ahora son los de Poio los que manifiestan esta opinión. La idea de una falta de apoyo por parte de las distintas administraciones públicas es el sentimiento predominante entre todos ellos.
29 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.La asociación Poiomar, que aglutina a diversos hosteleros del municipio de Poio, quiso ayer hacer público su apoyo a sus «colegas de Sanxenxo, identificándose con sus problemas e inquietudes» respecto a la supuesta crisis que vive el sector. La vieja reivindicación de los empresarios turísticos del Concello regido por Telmo Martín se ve así ratificada por los del que lidera Luciano Sobral. Parece que los propietarios de establecimientos hoteleros de sendos ayuntamientos quisieran dejar claro que ésta no es una cuestión de colores ni de signos políticos. Tanto los populares de Sanxenxo como los nacionalistas de Poio están recibiendo duras críticas por parte del sector que genera la principal actividad económica de la que ambos se nutren. La «baja calidad» de la oferta turística es fruto, según el presidente de Poiomar, Manuel Corral, de «los precios de subsistencia que muchos establecimientos aplican, principalmente para grupos». Éste aseguró que el colectivo que representa «reconoce que Sanxenxo necesita más atención» que otros municipios, pero critica la situación en la que se encuentran los empresarios de Poio quienes, dijo, «sin la marca comercial, ni el puerto deportivo puntero, ni la sensibilidad turística actual e histórica» de éste, sufren «abusivas subidas de impuestos».