A. CASTROVERDE CONTRAPUNTO
26 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Que nadie piense que Fomento ha resuelto ya por decreto los graves problemas relacionados con el tráfico y los peajes en Pontevedra y Vilaboa. Francisco Álvarez Cascos se ha limitado a abrir un cauce, una posibilidad, que luego manejará con la gran discrecionalidad que permite el decreto-ley que acaba de ver la luz. Problemas como la invasión de tráfico de paso -con numerosos camiones- en la zona escolar de O Burgo-A Xunqueira, peligros como los del nudo de O Pino o las travesías de Vilaboa, pueden encontrar una solución, aunque sea por la puerta de atrás, si Fomento paga el peaje de la A-9, alegando que es una cuestión de seguridad vial. Todo dependerá, en definitiva, de la voluntad de los políticos pontevedreses -los que están en Madrid y los que viven aquí- y de la presión social. Accidentes y peligros para la seguridad vial hay de sobra para justificar la medida. Pero no son precisamente los hijos de los políticos quienes se juegan la vida a diario en nuestros cruces y travesías infernales, con 18.000 vehículos/día circulando por calles de dos carriles.