Estrellas bajo el sol

PRAZA DA FERRERÍA


ENTRARON, ENTRENARON Y SE FUERON. Las estrellas de la selección española de fútbol, estos días concentradas en el Gran Hotel de A Toxa, se ejercitaron ayer por la mañana en el campo de O Baltar, en Portonovo. Debe de ser verdad que al seleccionador, José Antonio Camacho, le interesa más que en esta tournée gallega sus discípulos se relajen y desconecten de la tensión de la liga. Muestra de ello es que el entrenamiento de ayer duró un poquito más de una hora, lo justo para que los internacionales estirasen un poco las piernas y recibiesen las primeras nociones tácticas.ALREDEDOR DE DOSCIENTAS PERSONAS, entre curiosos y periodistas, asistieron al entrenamiento de la selección. En la grada de O Baltar se reprodujo el eterno conflicto que divide al pais: de una parte se escuchaban contínuas pullas dirigidas a los madridistas Helguera, Munitis o Raúl, y se criticaba cada acción de Íker Casillas. Al lado, se ponía a caldo a barcelonistas como Puyol o Luis Enrique, mientras se aplaudía cada toque de los merengues.AL HOTEL SIN DUCHA. Después de aguantar, impasibles, los comentarios del público y el sofocante calor, los jugadores se marcharon sin dar demasiadas muestras de cariño al público. Guardiola, el más solicitado, se destacó de sus compañeros en lo que a firma de autógrafos se refiere. Hierro y Cañizares se sacaron fotos con los aficionados, mientras que Téllez, jugador del Alavés y antiguo integrante de la plantilla del Pontevedra, departió amigablemente con viejos conocidos de la zona. Y como llegaron, se fueron: cinco minutos después de acabar el entrenamiento, los seleccionados se marcharon a A Toxa. Eso sí, lo hicieron sin ducharse. Hubo quien dijo que el autobús que se llevó a la selección de Portonovo olía a millones. Cada cual, a lo suyo.

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