La caída del balcón de un edificio abre un debate sobre la conservación del casco viejo
PONTEVEDRA
El propietario achaca los desprendimientos de la fachada a las obras de la plaza de A Verdura y el Concello al mal estado de la casa La caída de la cornisa y el balcón de piedra de una casa de la calle San Román reabrió ayer el debate sobre el estado de conservación del centro histórico y avivó la polémica sobre la reforma de la plaza de A Verdura. El propietario del inmueble achacó los desprendimientos de la fachada a las vibraciones producidas por las máquinas de las obras de dicha plaza y manifestó su intención de exigir daños al Concello por vía administrativa o judicial. Sin embargo, el concejal de urbanismo incidió en el mal estado del inmueble y señaló que lo más fácil siempre es echarle la culpa al Ayuntamiento y eludir responsabilidades.
14 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.El suceso se produjo sobre las nueve y media de la mañana y, afortunamende, no hubo que lamentar desgracias personales. Los daños fueron exclusivamente materiales. La cornisa del edificio número 21 de la calle San Román se desplomó entera y arrancó con el impacto el balcón de piedra del segundo piso. Las plantas altas del inmueble están desocupadas y en el bajo hay un ortopedia, cuyo toldo amortiguó la caída de los cascostes. El propietario de la casa, Celestino Viéitez, cree que el desprendimiento se debió a las vibraciones producidas por las obras que se realizan en la plaza de A Verdura y en la calle San Sebastián e indicó que los vecinos de la zona temen que otros edificios puedan sufrir daños similares. Su intención es reclamar al Ayuntamiento por vía administrativa y judicial, en su caso. Sin embargo, el concejal de urbanismo achacó la caída de la cornisa al mal estado del inmueble. Mosquera señaló que las supuestas vibraciones de una pala excavadora dificílmente pueden producir esos desprendimientos. «Calquera que pase por alí sabe que esas vibracións prácticamente non as hai e unha pala ten moitísimas menos recpercusións que un temporal ou que o paso un camión da basura». El edil pidió «seriedad» a los propietarios, instándoles a revisar y a conservar los inmuebles sin hacer «chapuzas» que puedan poner en peligro su seguridad. Por otra parte, señaló que el Concello está dictando numerosas órdenes de ejecución de obras para garantizar la seguridad de los edificios y muchas comunidades están revisando sus fachadas, pero hay un sector de propietarios cuya actitud «non é de recibo». Aunque el estado general de conservación del casco histórico se considera aceptable, Mosquera incidió en que hay bastantes casas en mal estado, abandonadas o en ruina y a veces la apariencia externa puede ser engañosa. En todo caso, puntualizó que «non se trata de crear a sensación de que todo o centro histórico está a caer, porque hai moito rehabilitado e en bo estado».