Caza ordenada

REDACCIÓN PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

Forestales busca en el diseño de territorios cinegéticos una nueva salida laboral La Escuela Universitaria de Forestales ha encontrado en la caza una nueva salida laboral para sus alumnos. La Ley de Caza de Galicia establece que los antiguos cotos privados han de transformarse en Territorios Cinegéticamente Ordenados, para lo cual deben de contar con una superficie mínima y con un plan técnico. Éste incluye un inventariado de los recursos naturales o el diseño de un programa de capturas para cada animal, entre otras cuestiones. Los titulados en Forestales son los encargados de realizar este tipo de actuación, y por ello desde la dirección del centro se promueven cursos de especialización en caza.

26 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

El director de la Escuela de Forestales, Enrique Valero, cree que en los próximos años la explotación racional de los recursos cinegéticos jugará un papel fundamental en el desarrollo del medio rural, especialmente en comarcas deprimidas y en zonas de media y alta montaña. Con el fin de racionalizar los recursos existentes, la Xunta aprobó la Ley de Caza de Galicia, que obliga a los propietarios de cotos vedados a contar con un plan técnico para su explotación. Se trata del documento que ordena y planifica el aprovechamiento los recursos naturales desde el punto de vista del propietario del terreno, y no del cazador, como habitualmente venía sucediendo al planificar las temporadas de caza. Desde que se aprobó la citada ley, la Escuela de Forestales ha colaborado en la elaboración de varios planes de este tipo -siempre por encargo de asociaciones de cazadores o de propietarios de terrenos- y ahora se pretende incorporar a la oferta lectiva del centro un Curso Superior de Gestión de Recursos Cinegéticos, que permitiría la formación específica en estas materias. Diversas fases Según explica Valero, la redacción de un plan técnico de caza abarca diversas fases. La primera consiste en elaborar un inventario del medio, lo cual requiere un trabajo de campo que desarrolla el propio ingeniero forestal. Gracias a esta labor se puede determinar la presencia de cada especie en el coto y se procede a diseñar un programa de capturas específico para cada animal atendiendo al número de ejemplares (que se obtiene estadísticamente) o las fechas de veda, entre otros factores. Sugerencias Con todos estos datos se elabora un informe en el que se recogen sugerencias para rentabilizar económicamente el coto, proponer número máximo de cazadores o cuadrillas e incluso la cantidad de piezas a cobrarse por día. Ése es el plan técnico propiamente dicho, que se debe de presentar a la Xunta de Galicia para su aprobación. Además de fomentar esta racionalización de la explotación de los cotos, otra de las normas derivadas de la nueva Ley de Caza gallega es la necesidad de que el terreno cuente con una extensión mínima, que dependerá del tipo de actividad a desarrollar. Esta medida implicará la desaparición de aquellos cotos que no alcancen la superficie exigida. Con este tipo de actuaciones se busca promover una caza más ordenada, que pueda llegar a convertirse en un motor de crecimiento económico en los próximos años. Y además, se facilita una nueva salida laboral a los ingneieros forestales.