Como los chorros del oro

La Voz

PONTEVEDRA

PLAZA DA FERRERÍA

23 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.

El Ayuntamiento corrige los errores detectados en el Plan del Casco Antiguo y prevé una negociación de las modificaciones sustanciales BÓVEDA VUEVE A SU SITIO. Después de mucho quita y pon, el insigne galleguista Alexandre Bóveda, o más bien su efigie, luce como los chorros del oro en la remozada plaza de Curros Enríquez. Y nunca mejor dicho, porque al monumento del homenajeado le han dado todo un baño dorado frente al oscuro bronce que lucía en su etapa anterior, tanto que nos recuerda muy mucho a una de las burbujas de Freixenet ¿tendrá algo que ver con la Navidad? Lo decimos también por la estrella que adorna la peana donde se asienta el busto, que por supuesto también luce el color de tan preciado metal. A BÓVEDA han vuelto a cambiarle de posición, fíjense. Si antes de la reforma miraba hacia los Soportales y cuando fue restaurado hacia los comercios de la plaza, ahora parece que no pierde de vista el precioso abeto que el Ayuntamiento ha instalado de forma provisional en este entorno. ¿No se han fijado lo bonito que está, con esa fina decoración de lucecitas azules? No tenemos nada que envidiar Bill y a Hillary Clinton con sus pomposos abetos de la Casa Blanca. Incluso nos da pena que al finalizar las Navidades acabe solitario en cualquier monte de la comarca, después de haber sido testigo de tanto ajetreo de compras y paseos festivos. Pero seguro que la fuente de los Tornos no desmerecerá en absoluto en esta plaza. La reforma casi duró tanto como la de El Escorial, pero mereció la pena.