El ex-alcalde de Pontevedra Francisco Javier Cobián Salgado se encarga en la actualidad del asesoramiento de empresas Francisco Javier Cobián Salgado, alcalde de la ciudad de Pontevedra entre abril de 1991 y mayo de 1995, continúa encargándose en la actualidad de la dirección de la Asesoría de la que es propietario en la ciudad del Lérez. «Es una profesión que nunca he abandonado _señaló al respecto_, excepto durante el breve lapsus de tiempo que pasé en la alcaldía». Su trabajo lo compagina con la labor de fiscalización y control de la sociedad España Nuevo Milenio. Su futuro más inmediato no pasa, en un principio, por regresar a la política, aunque como él mismo reconoce, «nunca digas de este agua no beberé».
03 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.Tras su paso por la alcaldía, Francisco Javier Cobián retomó su trabajo al frente de la Asesoría Cobián. Una labor que como él mismo afirma nunca ha abandonado, si exceptuamos los cuatro años en los que ejerció de alcalde de la ciudad del Lérez. Incluso durante este periodo de tiempo el ex-alcalde asegura que condicionó su estancia al frente del Concello a no tener dedicación exclusiva. Desde enero de 1997, compaginó su trabajo con una vicepresidencia en la sociedad estatal de la Expo-98 de Lisboa y con el cargo de consejero en dicho organismo, cuya función fue la de preparar e impulsar la participación española en este evento. En este sentido, Cobián aclara que «es un tema casi anecdótico y al que llegué gracias a que Mariano Rajoy se acordó de mí». La Asesoría Cobián fue fundada a modo de gestoría en 1944 por el padre del ex-alcalde, quien tras dejar su puesto en Hacienda, junto con su hermano, decidieron dividirla en una asesoría fiscal y en una gestoría. Desde 1995 y de la mano de Javier Cobián se han abierto sucursales en Vigo, Madrid y A Coruña, al tiempo que han ampliado su campo de acción. «Creamos un centro hipotecario de gestión, a través del que trabajamos para entidades bancarias, y nos hemos aproximado al campo laboral, entre otros», señaló. Sobre su pasado al frente del Concello, Cobián Salgado señaló que «se me hizo muy duro». En su opinión, uno de los mayores obstáculos a los que se enfrentó es que «era un alcalde del Partido Popular con un gobierno central socialista, lo que implicaba que las inversiones no fueran lo ágiles que deberían haber sido». A lo largo de esos cuatro años, tuvo que lidiar con «serios problemas dentro de mi partido y con la Xunta». Tal vez, el más aciago fue la crisis universitaria de 1993.