Pontevedra echa el cierre

M. ESCAURIAZA PONTEVEDRA

PONTEVEDRA

CAPOTILLO

Los sindicatos y el pequeño comercio mostraron ayer su hostilidad contra la liberalización del sector y las grandes áreas La mayoría del pequeño comercio de Pontevedra secundó ayer por la mañana el paro nacional convocado por los sindicatos contra la nueva ley que pretende intensificar la competencia en el mercado de bienes y servicios, y que entrará en vigor el 1 de enero. Estas medidas de liberalización del sector encontraron un escaso eco entre la patronal y los trabajadores pontevedreses, que, encabezados por el alcalde, el nacionalista Miguel Anxo Fernández Lores, dieron su respaldo a los sindicatos que expresaron no sólo su hostilidad hacia estas medidas, sino también hacia las grandes áreas. La jornada se cerró sin incidentes.

11 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Hubo empresarios que se anticiparon a colgar el cartel que anunciaba su apoyo a la huelga nacional del comercio. Fueron los más. Entre un 80% y 85%, según los cálculos ofrecidos por UGT, uno de los sindicatos convocantes, y de la patronal del pequeño comercio. Hasta en esto coincidieron. También hubo comerciantes, los menos, que comenzaron su jornada de forma titubeante: cerrados, pero a la par abiertos. Sin embargo, establecimientos como Froiz, Champion y Carrefour (estos dos del mismo grupo) también acabaron echando el cierre en algún momento de la jornada, involuntariamente, claro está. La fuerte presencia policial en los centros de San Blas y A Barca no intimidó a los piquetes. La jornada se desarrolló prácticamente sin incidentes y a primeras horas de la tarde, la ciudad volvió a la normalidad. La huelga, aunque convocada para toda la jornada, sólo contó con el apoyo mayoritario de la patronal que la secundó media jornada. Así, la protesta culminó con una masiva concentración ante la Subdelegación del Gobierno, que reunió casi a medio millar de personas.