La plaza de toros y sus alrededores amanecieron con numerosos desperfectos tras el concierto de ayuda a los presos El vocalista de «Nen@s da Revolta» abrió el espectáculo aludiendo al reciclaje de aquel escenario de tortura. Y posiblemente no hiciera falta aquella breve arenga. La plaza de toros amaneció cubierta de pintadas de tinte político y antitaurino. En su interior también se desplegaron consignas sobre banderas, paredes o la recién estrenada placa conmemorativa del centenario. Hubo otros desperfectos, dentro y fuera del coso. Alguien aprovechó la macroreunión juvenil para destrozar parcialmente la balaustrada de la capilla de San Roque. Contenedores quemados, coches rayados,... Como en todas partes, la mayoría se limitó a divertirse.
26 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.El gerente de la plaza de toros, Pedro Antonio Rivas Fontenla, intercalaba ayer por la mañana comentarios sobre el tipo medio de joven que asistió al concierto en favor de los presos, con lamentaciones y descripciones sobre los dintintos desperfectos que había sufrido la instalación. Y no tanto por las consecuencias económicas _Rivas explicó que para cualquier aclaración sobre las responsabilidades pecuniarias habría que dirigirse al Concello_, sino más bien por la propia irracionalidad de los hechos y por algunos de los emblemas escogidos por los autores de las pintadas y los destrozos, como las bandenas de España, los escudos de Pontevedra o la placa conmemorativa del centenario del coso. Ya el viernes por la noche, después de aproximadamente una hora de concierto, sendos vehículos policiales hubieron de desplazarse al recinto para informarse sobre la supuesta autoría de unas pintadas. Las inmediaciones de la plaza presentaban el aspecto que se podía esperar de una cita similar: jóvenes desperdigados por el entorno, música y griterio desde el interior, y tranquilidad. Claro que mientras el grueso de la exhibición punk y demás tribus urbanas se limitó a disfrutar del recital, hubo quien decidió dejar constancia física de su paso por el concierto o por la ciudad. En el interior de la plaza, las pintadas fueron distribuidas por todo el inmueble, estribos de la barrera sufrieron daños, las barras de los bares también, el servicio eléctrico de los baños fue interrumpido arrancando los cables, y los escudos de Pontevedra, atacados. En el exterior, además de añadir más pintadas a la construcción taurina, días atrás salpicada por las consignas de colectivos contrarios a la fiesta, se plasmaron más lemas políticos en varias paredes del entorno, una parte de la balaustrada de la capilla de San Roque fue destruida, alguna luna de establecimientos comerciales sufrió daños, hubo rotura de espejos retrovisores en la Rúa Nova, los bomberos tuvieron que intervenir para sofocar el fuego que afectó a contenedores de basuras en Eduardo Pondal, Augusto García Sánchez y José Casal, y también aparecieron coches rayados. El presidente de la Asociación de Vecinos San Roque, Sabino Martínez Fontán, anunció ayer a las puertas de la capilla de San Roque que solicitará al subdelegado del Gobierno que se prohíban o controlen más este tipo de conciertos. La Policía Nacional constató que al recital había acudido gente de lugares tan dispares como Badajoz o Cádiz, y el concejal de Seguridad, Raimundo González, informó que ciudadanos de Ferrol, Tarragona o A Coruña habían sido identificados como posibles autores «dalgunha desfeita». El Concello también aclaró que la empresa organizadora del recital se había comprometido a firmar una póliza de seguros para atender posibles daños en la plaza.