Ex-minervistas de pro

La Voz

PONTEVEDRA

PLAZA DA FERRERÍA

26 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

El concierto punk celebrado en la Plaza de Toros atrajo a muchos jóvenes procedentes de distintos puntos de Galicia MINERVISTAS. Un año más, y ya van 25 desde el inicio de estas xuntanzas, los ex-alumnos del desaparecido colegio Minerva volvieron a reunirse en la 26 edición de este encuentro. Con David Campos Tobío como uno de los principales promotores y maestro de ceremonias, algo más de cincuenta ex-alumnos revivieron ayer sus experiencias estudiantiles, en una jornada de franca camaradería, que se inició con una misa en el santuario de la Virgen Peregrina y aplicada por profesores y compañeros fallecidos. ALMUERZO. El almuerzo de confraternidad se desarrolló luego en el restaurante casa Digna de As Corbaceiras y los asistentes fueron obsequiados con un original bolígrafo-mechero, en el que figuraba una inscripción alusiva a la xuntanza minervista. Los bolígrafos fueron grabados por uno de los ex-alumnos de la histórica academia, el joyero Fabelo. Y eso no fue todo, también salieron con un libro debajo del brazo, Memoria fotográfica de los ex-alumnos del Colegio Minerva y de sus xuntanzas posteriores, realizado por Rafael Vilageliú Guerra, igualmente presente en la entrañable jornada. En él figuran numerosas fotografías y una pequeña historia de este colegio, fundado en el año 1932 y desaparecido en 1958. HOMENAJE. Asimismo, se rindió un pequeño homenaje a Jesús Acuña Garrido, párroco de San Andrés de Lourizán y compañero de estudios de Minerva. El sacerdote recibió, emocionado, una orla enmarcada con las fotos de algunos de los ex-alumnos del colegio. Además de los ya mencionados, en la comida también estuvieron Serafín Quinteiro y su hermano Manuel, los ex-ediles Aurelio Cortizo del Campo y Francisco Tilve, el dirigente vecinal Sabino Martínez, el ex-alcalde de Marín Gonzalo Arís y Ramón Pedras, entre otros. La velada se prolongó hasta bien entrada la tarde, comentando recuerdos y anécdotas que provocaron la risa y también la nostalgia de los asistentes, entre los que figuraba una nutrida presencia femenina.