Poio muestra sus encantos

RAMÓN MELLA POIO. CORRESPONSAL

PONTEVEDRA

CAPOTILLO

El Concello afronta su primer verano con la distinción de municipio de interés otorgada por la Xunta En 1997, Poio dio los primeros pasos para convertirse en un municipio turístico reconocido. La entonces concejala de Turismo, Esperanza Álvarez, explicó en un pleno que el concello cumplía con todos los requisitos para que la Xunta lo declarase como destino de interés. Las principales bazas fueron Combarro y el Monasterio Mercedario. Pero el Concello se ha marcado, como retos futuros, el parque de petroglifos de A Caeira y la potenciación del litoral con un puerto deportivo en la zona de A Canteira.

17 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

El Concello de Poio emprendió un largo camino cuando, hace casi tres años, decidió conseguir la marca de Municipio Turístico otorgada por la Xunta. Un informe recopiló todos los datos, atractivos y proyectos que han proporcionado al ayuntamiento un lugar entre la elite del turismo gallego. Hasta el momento, el Monasterio de San Xoán y el recinto histórico de Combarro fueron los principales puntos que recibieron turistas. El Concello pretende elaborar un catálogo de las áreas naturales que necesitan protección, además de la ampliar los recursos dedicados al medio ambiente, con la posibilidad de solicitar la reversión de la isla de Tambo. Para consolidar su posición de Municipio Turístico, el Concello de Poio también trabaja en un plan de protección arqueológica de petroglifos. La intención es elaborar un parque temático que incluya los diecisiete yacimientos catalogados en Montecelo (A Caeira), declarados Ben de Interese Cultural hace casi 25 años. El proyecto fue muy bien acogido y, en la actualidad, Administración local, Comunidad de Montes de San Salvador y Xunta, realizan las primeras gestiones para lograr la cesión de los terrenos, unas 60 hectáreas. Además, el monte de A Tomba, situado en el lado norte de Montecelo, cuenta con varios sistemas de agua para regadío que datan del siglo XVIII. El monte de O Castro también cuenta con un plan espcial. En este caso, aprovechando la plantación de secuoyas se pretende crear un área con lugares de acampada.