A esta novela le quedan al menos tres capítulos todavía

m. cheda SANTIAGO / LA VOZ

ESPAÑA

El vicepresidente debe aclarar si deja el partido y la Cámara

03 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Firmó Feijoo, pero ayer fueron otros quienes acapararon el protagonismo: el vicepresidente, Alfonso Rueda; el conselleiro de Economía e Industria, Francisco Conde; y su antecesor, Javier Guerra. En torno a ellos comenzó a escribirse una novela de la que todavía quedan, como mínimo, tres capítulos por redactar.

El frente del partido

La duda. ¿Debe Rueda, tras su ascenso institucional, abandonar el puesto de secretario xeral del PPdeG, al que accedió en enero del 2006? De eso charlaron el interesado y el jefe del Ejecutivo el sábado por la noche en Monte Pío, si bien optaron por aplazar conclusiones. No en vano, restan aún siete semanas hasta el decimoquinto congreso del partido, el tercero del posfraguismo, que tendrá lugar el 19 y 20 de enero. En sectores de la formación popular despierta ciertos recelos la posibilidad de que, por cuestiones de acumulación de poder, el conselleiro renueve en esa cita como número dos de los de la gaviota. Pero tampoco hay relevo claro.

¿Baile en el Parlamento?

Actas y sucesión. Si algo no buscaba Feijoo con la patada hacia arriba que ha regalado a Rueda era que se interpretase en clave sucesoria a corto y medio plazo. Esa lectura, sin embargo, ganaría adeptos si permitiese al pontevedrés continuar como parlamentario (requisito imprescindible para ser elegido presidente), al contrario que en la legislatura 2009-2012, cuando obligó a todos los conselleiros diputados a renunciar a sus actas para centrarse en el Gobierno. Claro que entonces el PP solo sumaba en el hemiciclo 38 asientos de 75 y ahora atesora 41. El desenlace, en los próximos días, dependerá también del número de secretarios y directores xerais que procedan de O Hórreo: cuantos más salgan de ahí, mayores posibilidades tendrán los titulares de cartera de conservar sus escaños.

El futuro del que sale

Vigo. Pese a lo que confesaba en público, Guerra, empresario rico, había hecho saber a Feijoo su deseo de seguir, pero este quería a Conde para dar un giro a su política económica hacia la internacionalización y el crecimiento. Hoy parlamentario, hay quien no lo descarta como candidato a la alcaldía de Vigo en el 2015. Ayer por la tarde fue cortante y no quiso hablar con La Voz.