Los ríos de Ourense continúan en alerta naranja por caudales altos

Uxía Carrera Fernández
U. CARRERA OURENSE / LA VOZ

XINZO DE LIMIA

Un camión en Xinzo de Limia se queda atascado en un socavón en una pista inundada
Un camión en Xinzo de Limia se queda atascado en un socavón en una pista inundada MIGUEL VILLAR

La situación es más estable este domingo, aunque el agua acumulada en zonas como Xinzo de Limia deja incomunicados a algunos vecinos

08 feb 2026 . Actualizado a las 21:48 h.

Día de intervalo entre borrascas en la provincia de Ourense. Las intensas precipitaciones dieron un descanso este domingo y eso permitió estabilizar los ríos de la demarcación Miño-Sil. Continúan en alerta naranja y con caudales altos pero con una tendencia descendente. Prevén que esta situación solo se mantenga hasta el lunes por la tarde, cuando volverán las lluvias. 

Desde la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil (CHMS) informaron este domingo que el río Miño a su paso por Ourense circula a 1.600 metros cúbicos por segundo, con una cota de más de cinco metros. Por tanto, continúa estabilizado en alerta naranja, con cifras algo menores a la jornada anterior. En Ribadavia también descendió, situándose a 190 metros cúbicos por segundo, y estable en nivel naranja. Aun así, continúa la vigilancia del río, igual que del Avia, a su paso por la capital de O Ribeiro. La misma situación se da en A Limia, con tendencia descendente pero en alerta. Sigue activo el control especial en el término municipal de Bande. Además, la Dirección Xeral de Emerxencias e Interior mantiene activo el plan de vigilancia sobre el caudal del Miño en A Peroxa, donde elevó a nivel rojo el riesgo de desbordamiento.

En la demarcación del Duero, bajo la que se gestionan ríos de la comarca de Verín, continúa en alerta naranja el Támega a su paso por Castrelo de Val y por Oímbra. En este segundo municipio, en la localidad de Rabal, la confederación registra una tendencia estable y un caudal de 167 metros cúbicos por segundo. Desde la CHMS trasladaron que ya que este domingo no hubo precipitaciones y el lunes serán de baja intensidad, los niveles irán descendiendo levemente. Sin embargo, después entrará otra borrasca. «Habrá un nuevo repunte importante para la tarde-noche del miércoles», apuntan. Mientras tanto, se mantiene la recomendación de no acercarse a los cauces de los ríos y a los paseos fluviales y seguir las indicaciones de Protección Civil. La borrasca Marta dejó un total de 62 incidencias en la provincia, la mayoría por inundaciones.

La mejora de la climatología también permitió abrir la estación de esquí de Manzaneda. Aunque pasaron una noche complicada por el viento y las nevadas intensas, pudieron abrir 16 pistas de 12,85 kilómetros, siempre dependiendo de las ráfagas de aire.

Auga embalsada en Xinzo

Vecinos de la pista de As Riscas en Xinzo con el agua a las puertas de casa
Vecinos de la pista de As Riscas en Xinzo con el agua a las puertas de casa MIGUEL VILLAR

 Aunque las borrascas hayan dado un respiro este fin de semana, los miles de litros de agua que cayeron en las últimas semanas no encuentran salida. Sobre todo en la comarca de A Limia, donde continúa acumulándose en fincas y pistas mientras los gobiernos municipales intentan liberar todos los accesos. Pero aún no llegaron a todos los puntos. En Xinzo de Limia, vecinos de la zona de As Riscas denuncian que llevan días incomunicados porque la pista de acceso al «barrio» de la villa está completamente inundado. Allí vive parte de la comunidad gitada del concello en siete familias y ninguna tiene un vehículo que pueda circular con tal cantidad de agua, por lo que solo pueden salir caminando. Viven unos ocho niños y alguno no pudo acudir al colegio, y también personas mayores. 

Jose Luis Gabarri, vecino de Xinzo, relata este domingo que desde que las familias viven en esta zona, hace unos 30 años, tienen problemas de inundaciones cuando hay precipitaciones muy abundantes. Las casas se encuentran entre dos ríos, el Limia y el Faramontaos, por lo que cuando desbordan terminan uniéndose y anegando los caminos. «Esta vez llovió muchísimo desde hace diez días y llevamos ya una semana con el agua a las puertas de casa», explica. Hay viviendas con las entradas completamente inundadas aunque todavía no llegó a entrar a ningún inmueble: «Pero está en el primer escalón». Una excavadora municipal se acercó hace tres días a la zona para crear un muro de maleza e impedir el paso de más agua, pero apareció cortado. A los vecinos no les quedó otra opción que achicar agua como podían. Gabarri reclama al Concello que les ayude a canalizar el agua acumulada hacia el río.