30 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.
?o ha superado el descalabro electoral de Xinzo. De momento, se lame las heridas mientras se define como un hombre solo, en el epílogo de su carrera política. Y a fe que debe serlo, porque reaparece, perdedor, en el escenario ourensano con un nuevo catecismo de lo que debe ser la labor de oposición: denuncia judicial tras denuncia judicial. Y lo argumenta. Y ocurre que es la antítesis, exactamente, de la propuesta de su partido que pertende hacer política y no judicializarla, Así va Iglesias Sueiro. A contrapelo.