El Concello de Verín ajusta su ORA

SINDO MARTÍNEZ VERÍN / LA VOZ

VERÍN

La Policía Local controla desde ayer el aparcamiento en la zona azul

02 ago 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

«Non queremos para nada a Vendex preto do grupo de goberno de Verín». Con estas palabras el primer teniente de alcalde, Diego Lourenzo, ponía punto y final a una década de gestión de la polémica empresa del sistema de aparcamiento regulado (ORA) en la villa. Se abría el paso a una regulación de estacionamiento municipalizada que supervisará la Policía Local.

El futuro del servicio parece más nítido que su pasado. Por el momento, seguirán siendo tres calles y 120 plazas de estacionamiento las afectadas por el sistema: la avenida Luis Espada, la calle Diputación y parte de la avenida de Portugal. Las modestas tarifas por aparcar (hasta 20 céntimos por dos horas, el máximo tiempo de aparcamiento permitido) tampoco variarán.

Curiosamente, un tripartito (PSOE-BNG y Verinenses Independientes, con Emilio González Afonso de regidor) privatizó la regulación verinense en 2005, y un bipartito (socialistas y nacionalistas) la hizo pública desde ayer. En medio, la mayor parte del período de esa gestión ha tenido lugar bajo dos gobiernos locales del partido de la gaviota. Unos planes de ampliación de la ORA anunciados por el exalcalde del PP, Juan Manuel Jiménez Morán, fueron varias veces planteados y otras tantas no concretados.

La relación actual de la compañía y el Concello era en precario. Una vez vencida la adjudicación y la prórroga, Vendex continuaba prestando el servicio, pero defendiendo siempre ante la corporación que la regulación daba pérdidas; de ahí que no pagara un euro al Concello por asumir el mantenimiento de la ORA desde hace casi un lustro. El ejecutivo local no se fía. «Revisaremos esa documentación e veremos si realmente houbo perdas, xa que agora non o sabemos», recalca el portavoz del gobierno local.

Poco dinero

Desde el bipartito defienden la municipalización del servicio. «A ORA en Verín non dá cartos, pero pasaremos a xestionala dende o Concello porque pensamos que hai que defender os servizos públicos», defiende Lourenzo, que no esconde su recelo hacia la ya exconcesionaria del servicio. «A xustiza deberá definir que pasou nesta empresa», señala.

El único trabajador adscrito a Vendex, encargado de revisar los tiques de los coches aparcados en la zona azul, y avisar a la grúa en caso de que fuese preciso, ya no está trabajando. El Concello estudiará su futuro laboral, aunque al menos de momento, no lo incluirá en la nómina de personal laboral.

La ley estatal de estabilidad presupuestaria limita las posibilidades de este tipo de asimilaciones de personal exprés y las propias condiciones de la adjudicación de hace diez años tampoco especifican nada sobre este particular.

¿Quién y cómo hará esa función de control ahora? La segunda teniente de alcalde, Rosario Rodríguez, aclara: «A Policía Local poderá asumir a tarefa sen problemas. Hai que ter en conta que hai só catro máquinas expendedoras e tres rúas afectadas polo regulamento».  

En la calle, las opiniones sobre la zona azul son para todos los gustos. Algunos defienden que la medida es útil porque es un precio barato y se evitan los largos estacionamientos de toda una jornada en una calle céntrica; mientras que otros consideran que debería eliminarse.