O ESPELLO
15 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.En Santiago ya están construidos dos de los tres kilómetros de canalizaciones para el nuevo abastecimiento de la Universidad POR AQUELLO DE mantener las tradiciones, el campo de la fiesta de Pontepedriña se inundó a lo largo del fin de semana con el sonido de un juego ancestral: a chave. Gracias a una idea de la Asociación de Xogadores da Chave de Santiago, 33 parejas de jugadores se reunieron en la soleada tarde santiaguesa del sábado para tener cien puntos que les permitirían clasificarse y jugar hoy en la final del primer campeonato gallego. A las cuatro se disputará la final, de donde saldrán cuatro ganadores. Su participación se verá recompensada con un trofeo conmemorativo y una gratificación económica. El ambiente no era el esperado, pero la ilusión por participar y por ganar no entiende de bajas, y los que compiten por los premios se concentraron sin notar la ausencia de ninguna pareja. Los jugadores de la asociación de Santiago participaron con sus propios pesos, cuatro piezas de medio kilo cada una. Las parejas que se desplazaron desde las asociaciones existentes en A Coruña y Ourense trajeron sus propios «instrumentos de trabajo». EL SONIDO es algo característico de un juego que en los últimos años ha perdido muchos aficionados pero que se espera recuperar con el incentivo económico de un torneo que ya espera su segunda edición. Los promotores de la idea han sido la asociación presidida desde este año por José Manuel Rey, acompañado en la vicepresidencia por Jacinto Martínez sin olvidar la inestimable ayuda de dos vocales. Se espera que esta tarde, a la hora de dar nombre a los ganadores y que éstos recojan los respectivos trofeos, se aproxime hasta el campo el concejal de deportes, Bernardino Rama, si no es asi el vicepresidente y el presidente realizarán la concesión. PARECE QUE el juego de la chave sólo es darle a la misma con un peso, pero no se confundan, los participantes se concentran, y la competitividad se ve, hasta el punto de que les está prohibido entrenar antes de comenzar. Con todo las sonrisas y las conversaciones son lo que más abunda en un juego que lleva existiendo más años de los que se pueda recordar. Ahora se quiere que Santiago vuelva a recuperar el número de jugadores que en otros tiempos tuvo.