«Os Blancos non é Marbella»

Cándida Andaluz Corujo
cándida andaluz OURENSE / LA VOZ

OS BLANCOS

Santi Amil

El alcalde José Manuel Castro evitó hablar de «intervención» y cree que la medida no es «dramática»

21 dic 2017 . Actualizado a las 12:18 h.

Fue un pleno bronco a pesar de que el resultado era previsible. La aprobación de la propuesta para que la Diputación de Ourense se haga cargo de varios servicios del Concello de Os Blancos, debido a la deuda que mantiene con la Seguridad Social y la Agencia Tributaria, salió adelante. El alcalde del PP, José Manuel Castro, evitó pronunciar en todo momento la palabra «intervención». Un término al que sí recurrió la oposicion -una única edil del PSOE- para ahondar en el daño que, asegura, supondrá para los vecinos de la localidad el hecho de que el ente provincial gestione servicios básicos como los de saneamiento, abastecimiento, alumbrado o matenimiento de vías. Un escenario que obligará, además, a subir los impuestos a los vecinos: un aumento en el IBI, aprobado ayer, del 0,7 al 0,9 y también en el recibo del agua. Aunque en este apartado, el alcalde apuntó: «Sempre que sexa necesario. E a día de hoxe non o é». José Manuel Castro defendió esta propuesta, la de dispensa de servicios, como la única para poder sacar adelante un Concello que asumió con una gran deuda que no ha sido capaz de eliminar. Una cuestión por la que la oposicion pidió la dimisión de José Manuel Castro que ni contempla ni cree que sea oportuna: «Nun ano preguntade aos veciños a ver que lles pareceu e se están peor ou mellor que antes». El regidor cree desproporcionado hablar de «traxedia»: «Os Blancos non é Marbella. Non hai intervención, segue quedando o grupo de Goberno, seguimos traballando, facendo cousas, temos proxectos en mente... Eu vou quedar aquí de alcalde e vou ter autonomía local». La propuesta aprobada ayer llegará mañana al pleno de la Diputación y seguidamente al Consello da Xunta. Las medidas entrarán en vigor una vez que la propuesta se publique en el boletín oficial. En cuanto a la repercusión que tendrá para los vecinos, el alcalde destacó: «A presión fiscal vai ser mellor que en concellos similares ou limítrofes. Tendo en conta a débeda que temos, imos ter apoios moi importantes e xenerosos». Y calculó que, de esta manera, la deuda podría ser asumida dentro de diez años, recuperando de nuevo la gestión de los servicios.

Al pleno celebrado ayer acudieron algunos representantes del PSOE en la provincia y vecinos de la localidad. Entre los reproches de uno y otro lado y los continuos ataques políticos en los que no faltaron palabras como «cacique», «camarilla» o «antidemócrata» surgió la voz clarificadora de una vecina: «¿Por que neste Concello tan pequeno hai tres adminsitrativos? Eso si reduciría os gastos». Todos quedaron callados.