El establecimiento carballiñés que reservaba para los jueves su oferta del plato nipón la amplía a los martes
03 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El mapa de la hostelería de O Carballiño tiene una parada obligatoria en la multicultural oferta gastronómica del Café Bar Alameda. En el céntrico enclave próximo al parque infantil, se consolida un referente que no deja de innovar y abrir el abanico de su oferta, como admite una de las integrantes de su núcleo, Karen Bartolozzi: «Mi marido Carlos estudió para formarse como chef en Venezuela y es el encargado de la cocina junto a su hermano Roger. Siempre están ideando cosas nuevas y entre todos comentamos lo que le puede gustar a la gente».
Y el «todos» equivale a familia, porque el Alameda es sobre todo eso: «Este es un negocio familiar. Llegamos desde nuestro país, el primero mi suegro que estuvo viendo locales para montar algo en lo que pudiéramos trabajar juntos y después nos fuimos incorporando».
Como no podía ser de otro modo, las delicias de los manjares venezolanos fueron el primer reclamo de una carta en la que cobraron notable importancia las arepas, junto a las empanadas, el patacón con distintas carnes, los tequeños, la cachapa y hasta una variada tabla criolla. Son muchos los clientes del establecimiento que esperan también con ansia las jornadas dominicales, para comerse un pabellón criollo, quizás el máximo emblema de su gastronomía.
«La verdad es que es una comida que tiene mucho éxito en esta provincia y no son solo nuestros paisanos los que la piden, porque muchas personas se han aficionado a ella durante estos años», destaca Karen, al apuntar que ese fue únicamente el inicio de la dinámica del Alameda.
Las propuestas de Carlos y Roger son debatidas por el resto de los integrantes del grupo y así surgieron los jueves de sushi: «Mi marido lo comentó un día que estábamos sentados todos después de cerrar y, al principio, nos sonó algo raro, pero como en O Carballiño no había nada similar, acordamos que sí y fue un exitazo. Ese día la cocina es un no parar, se llena el local y viene mucha gente a buscarlo para llevárselo a casa. Nos han pedido más días y lo estamos estudiando». Un análisis que terminó hace poco para decidirse a establecer desde ya los nuevos martes de sushi. Otro paso más de la avanzadilla oriental que está propagando el café bar por la comarca y con espectacular acogida.
Y todo sin olvidar que el laboratorio de los cocineros del Alameda también tiene un llamativo apartado para las hamburguesas, que elaboran en distintos tamaños y sabores para los amantes de la comida norteamericana. Sea con el 100 % de ternera, pollo o el emergente pulled pork, que cada vez se está extendiendo más en este tipo de productos. Y, ojo, que las cabezas no paran y cualquier día nos encontraremos alguna que otra novedad más.