Tania, una bebé ourensana de mes y medio, ejerció de Niño Jesús en el belén viviente Dacón
MASIDE
Los vecinos de esta localidad de Maside volvieron a protagonizar el acto central del día de Navidad de la provincia de Ourense
25 dic 2025 . Actualizado a las 19:20 h.La carballeira de Dacón, en el concello de Maside, volvió a convertirse, como cada 25 de diciembre, en el escenario del belén viviente, una cita tradicional de la Navidad en la provincia de Ourense. La iniciativa popular alcanzó este año su 38.ª edición y se mantiene viva gracias a la implicación social. Alrededor de 80 vecinos participaron este jueves en el belén calentando con entusiasmo una gélida mañana que no pasó de los 5 grados. Hubo años de más de cien personas, pero con el paso del tiempo este número ha ido descendiendo, ya que el despoblamiento del rural y la edad de los vecinos también influyen a la hora de montar el espectáculo. Sin embargo, sigue adelante cada año gracias al trabajo de los organizadores y los vecinos. Todo esta perfectamente preparado: desde la escenografía al guion, pasando por la coordinación de cada personaje.
La representación se desarrolló, como en años anteriores, de forma secuencial en distintos espacios de la carballeira. Aparecieron la estrella y los Reyes Magos, Herodes en su castillo, la Virgen montada en el burro junto a San José pidiendo posada, el nacimiento en el pesebre y el anuncio del ángel, que comunicó la buena noticia. Antes de la llegada de los Reyes Magos tuvo lugar la ofrenda de los pastores y, finalmente, Melchor, Gaspar y Baltar llegaron al pesebre con oro, incienso y mirra, dando paso a la misa campestre que puso fin al acto. Este año, el papel del Niño Jesús lo interpretó Tania, una bebé de mes y medio. San José estuvo representado por Alberto Alvarado y el papel de la Virgen María lo encarnó María Graciela.
Antes, durante y después de que se sucedieran las escenas, el público recorrió los puestos instalados en el entorno desde las once de la mañana, para disfrutar de degustaciones gratuitas. Se ofrecieron desde quesos, caldo de gallina, zorza, jamón y chorizos hasta dulces y chocolate caliente Este año se incorporó un puesto de fabada. Desde la organización se destaca la fuerte implicación de la gente del pueblo y la presencia constante de niños entre los participantes, un elemento que refuerza el carácter familiar y tradicional del belén viviente de Dacón, convertido ya en una cita fija de la Navidad para vecinos y visitantes.