Un castaño al que abrazar

En Manzaneda está el castiñeiro más antiguo y de mayor tamaño de Galicia


-¿Por qué estamos aquí?

-Para que veas el árbol, ¿te fijas en lo grande que es? Es un árbol único.

Marta Álvarez presentaba así a los pequeños de la familia el castiñeiro de Pumbariños, en el souto de Rozabales, en el concello de Manzaneda. Nacida en el vecino ayuntamiento de Trives, Marta y su hermana recordaban su infancia mirando el árbol, jugando en sus ramas? Hacía treinta y cinco años que no lo veían [nietas de una familia con nueve hijos, sus padres pusieron rumbo a la emigración]. «Y está igual; bueno, es que ya era así de enorme cuando éramos niñas», comentaba divertida Marta. Y tanto. El castiñeiro de Pumbariños tiene más de 500 años, según informa la Xunta en el Catálogo de Árbores Senlleiras (en que figura el castaño), y más de mil, según reza el indicador plantado junto al árbol. Las dimensiones del castaño son unos trece metros de perímetro basal, y más de veinte metros de diámetro máximo en su copa, con unas ramas nacidas de dos potentes brazos de más de seis metros de cuerda.

El castiñeiro está rodeado de otros árboles imponentes, aunque ese es el mayor. Y también tiene su parte mágica. Con un tronco en el que puede entrar de pie una persona adulta, por sus fuertes brazos es fácil trepar. Hacerse una foto intentando escalarlo da idea de su grandeza.

También es posible abrazarlo, pero entonces es preciso ir con una pandilla grande. Ni dos personas, ni tres, ni tampoco cuatro son suficientes para rodearlo. Los tres niños que viajaban con las hermanas Álvarez y el marido de una de ellas -valenciano que no ocultaba su asombro al descubrir el árbol- se quedaron lejos de lograrlo. Sí se llevaron una foto curiosa: una lagartija que paseaba por el tronco como si de un mundo se tratase. El castiñeiro se encuentra con facilidad. En la parte alta del núcleo de Manzaneda (con vistas a la Porta da Vila) se halla el indicador Rozabales. Basta seguirlo para, unos kilómetros más tarde, ver el cartel que señala el árbol. Apenas cien metros desde la carretera separan el objetivo.

Un paseo por los árboles singulares de Ourense

El castiñeiro de Pumbariños, monumento natural, está incluido dentro de la ruta Ourense Oriental puesta en marcha hace unos días por la Xunta para promocionar el catálogo de árbores senlleiras de Galicia. El itinerario incluye otros doce lugares de interés. Junto al souto de Rozabales, en Manzaneda se recomienda visitar el castiñeiro de Placín en Cesuris y el rebolo do Pazo da Pena, en San Martiño. La ruta incluye también paradas en el castiñeiro de Cerdedelo en Laza; los castiñeiros de Cávados, Ribeira, A Mola y Prado da Ponte, en A Mezquita; el Pai dos Rebolos en Tabazoa de Umoso, en Viana do Bolo; el bidueiral de Xares en A Veiga; O Teixadal de Casaio, en Carballeda de Valdeorras; y la aciñeira de Cobas, en la Serra da Enciña da Lastra en el concello de Rubiá. La propuesta de la Xunta incluye otras dos rutas: una en el occidente de la provincia de Ourense y otra en el área Santiago-Rías Baixas.

Un buen lugar para un tentempié

Es preciso llegar hasta el núcleo de Manzaneda. Una vez allí, en la parte alta, una señal aclara qué carretera tomar. Unos kilómetros más adelante, un indicador señala la localización del castiñeiro de Pumbariños. Hay que arrimar el coche en la cuneta y seguir a pie, pero poco. En la zona del souto de Rozabales hay varias mesas con bancos, lo que invita a un tentempié.

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