Valdeorras fue pionera con la primera ecoplanta de basuras de la provincia. Vuelve a serlo en la creación de depósitos de escombros. Y también se sitúa a la cabeza en sellado de vertederos y puntos limpios. Iniciativas positivas que se ensombrecen con actitudes propias de un pasado donde la ecología y el medio ambiente sonaban a cuento chino. A uno se le cae el alma a los pies cuando contempla el cúmulo de residuos de construcción tirados en el antiguo vertedero de basuras de Larouco. Empaña la bella imagen de uno de esos lugares que inevitablemente debemos visitar si queremos conocer el patrimonio natural ourensano. Los Codos de Larouco, los bancales de viñedo, merecen un poco más de respeto. De quien tiró los escombros y de quien lo permitió. Deberían sonrojarse al comprobar un un nuevo ataque impune a la naturaleza.