La comisión mixta de Celanova arranca el compromiso de revisar la OU-531 en Mandrás
CELANOVA
Una comisión mixta municipal y vecinal, de la que formaban parte el alcalde de Celanova, José Luis Ferro, y el portavoz del BNG, Leopoldo Rodríguez, y afectados de la localidad celanovesa de Mandrás, acudieron ayer a la delegación de Infraestructuras de la Xunta para plantear el problema que ha creado a los residentes en esta zona el nuevo marcado de la carretera después del arreglo de la OU-531 el pasado otoño.
Una línea continua, pintada para separar los dos carriles ascendentes del de bajada, les impide girar directamente a la izquierda y deben conducir hasta la rotonda del polígono para cambiar de sentido. Según informó el representante del BNG, los técnicos de la Xunta explicaron la normativa, que impide el giro por haber dos carriles en el mismo sentido en la vía, y quedaron en hacer un nuevo estudio. Desde el Bloque Nacionalista Galego se apuntó que si no se daba una solución a los afectados, llevarían el asunto a su diputada autonómica para que lo dé a conocer en el Parlamento. Según expuso Rodríguez Puga, no es obligatorio que haya en ese tramo doble carril. Los vecinos también están a favor de que haya un solo carril por sentido, con lo que el espacio disponible se podría utilizar para marcar isletas para parar y girar, como existen por ejemplo en la OU-540 en O Cristal. La posibilidad de una ampliación de la vía que plantearon los jefes y técnicos de Infraestructuras de la Xunta no convence a los vecinos, según Rodríguez, por la demora de tiempo y porque no quieren sufrir posibles expropiaciones.