Corredores

Luis Manuel Rodríguez González
Luis M. Rodríguez A BOTE PRONTO

CELANOVA

El atletismo es un abanico heterogéneo en el que se integran diversas actividades físicas, algunas con suficientes argumentos para llevar al límite la capacidad del cuerpo humano. Ya saben, citius, altius, fortius, un lema que va más allá de los idiomas o de un simple deporte, definiendo además el reto olímpico. Pero lo que hoy conocemos como running -el salir a correr de toda la vida- le dio un golpe de timón a ese reclamo atlético.

La quintaesencia deportiva salió de los estadios -y de las pistas- para convertirse en popular. Las calles se vaciaron de vehículos y hasta se crearon circuitos habilitados para esos amantes de la vida sana. Y Ourense, mire usted por donde, se ha destacado en un calendario en que salimos a una carrera -cuando no más- por fin de semana. Como no podía ser menos, incluso la modalidad de trail o montaña se ve notablemente representada en ese cuadrante, al que sumamos el pasado fin de semana la carrera de Celanova.

En la villa de San Rosendo saben de qué va el tema, porque su popular nocturna es una de las citas mejor organizadas de cada temporada y la singularidad la repiten ahora con una nueva experiencia, a caballo entre el atletismo de montaña y el cross. La receta cuajó y confirmó que nuestra provincia tiene una vocación atlética innegable. Y eso, sin olvidar que las andainas son otra alternativa extrapolable. Si no podemos andar, por lo menos paseamos y, de paso, mantenemos el cuerpo activo. A ver si a esas buenas costumbres añadimos otras, aunque por lo menos empezamos la casa por los cimientos. ¿O no molan las carreras de pitufos?