El Bloque Nacionalista Galego respalda las reclamaciones de un vecino afectado para mover a personas dependientes
18 sep 2016 . Actualizado a las 05:00 h.La calle Castor Elices, en el centro de Celanova, vio incrementado el tráfico rodado que por ella circula desde la apertura de la autovía AG-31 y la conversión de la avenida Francisco González Rey en una vía de único sentido en su primer tramo. Con ello, Castor Elices ha pasado a ser una de las calles de salida más utilizadas por desembocar en la vía de acceso a la autovía. Un vecino de esta calle, Raúl Fernández Garrido, lleva planteando al Concello de Celanova desde el 2013 la necesidad de acometer reformas en esta calle para facilitar la movilidad de los usuarios. En diversos escritos enviados al Concello desde entonces -el último lo registró el pasado viernes sin obtener respuesta como en las anteriores ocasiones, según asegura- plantea las dificultades para poder trasladar a dos personas con dependencia que usan silla de ruedas. Pidió que se habilite una zona de carga y descarga a la altura del número 5 de la calle por este motivo, pero plantea otras cuestiones, como la estrechez de las aceras, la antigüedad e ineficacia del alumbrado y los problemas que causa el «intenso tráfico». Lo que molesta a este vecino, que reside en León, es que el alcalde no contestó a sus escritos ni accedió a entrevistarse con él. Este periódico intentó ponerse ayer en contacto, sin éxito, con el regidor José Luis Ferro.
Por su parte el BNG, que llevó las demandas de este vecino a un pleno, enmarca la situación de esta vía en la falta de regulación del tráfico que, según los nacionalistas, sufre toda la villa. El portavoz, Leopoldo Rodríguez, sostiene que el gobierno local actúa bajo la improvisación y por ello hay calles intransitables como esta o la ascendente Celso Emilio Ferreiro, con continuas dobles filas incontroladas. A ello se ha sumado la falta de pintado de dos de las principales avenidas reasfaltadas en verano. Afirma que volverán a llevar el asunto al pleno.