Los hosteleros pagan por cada mesa de terraza un máximo de 1,20 euros al día

La Voz

CELANOVA

santi m. amil

Celanova tiene la tasa más alta en los meses de julio y agosto, 36,77 euros, en la zona histórica de la villa

02 ago 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Sol. Agosto. Vacaciones. O no. Caída de la tarde. Baja la temperatura y el sol calienta, pero no abrasa. ¿A quién no le apetece tomarse algo en una terraza? Pues a casi nadie, viendo cómo se ponen las mesas en las calles más céntricas de cualquier punto de la provincia. Por momentos, hasta es cuestión de suerte encontrar una silla en la que acomodarse. Es una tradición veraniega que se repite año tras año. No exenta de polémica en algunos lugares -como el casco viejo de la capital- por lo complicado que se pone el tránsito para los peatones (por no hablar de los que van en silla de ruedas o llevan un carrito de bebé).

El cliente busca su silla. El hostelero, también. Poner una, varias o muchas depende de varias variables: el empresario tiene que ver negocio en ellas, y después el concello en cuestión, decir hasta cuánto da el sitio. Al menos en las cabeceras de comarca de la provincia, los concellos cuentan con ordenanzas que determinan las condiciones de las terrazas, y también el precio que los hosteleros pagan por ellas. Y curiosamente las cantidades son muy dispares. Lo que sí es común en todos ellos es que las calles más céntricas pagan más que las secundarias. Y que el verano suele ser más caro que el invierno (aunque esto no sucede en todos los sitios, puesto que en algunos como en Ourense la tasa es anual, y en O Barco al pagar por los cuatro meses de verano ya se da por pagado el año entero). En la capital está pendiente la aprobación de una nueva ordenanza bloqueada por la falta de consenso político. De momento, las tasas son de 95,25 euros para las calles principales y de 34,55 para las secundarias.

Celanova es el concello más caro, al menos durante los meses de julio y agosto. En la zona monumental en torno al monasterio es donde se pagan las tarifas más caras, 36,77 euros por mesa con cuatro sillas por mes (1,20 euros al día), según la ordenanza. En Allariz, el objetivo de fijar precios por terrazas era organizar el espacio y que no se pudieran instalar estos aprovechamientos en cualquier lugar, explicó el concejal Bernardo Varela. De ahí que las tasas fijadas sean de cuantía casi simbólica.

Siguen de lejos a Celanova, Ribadavia y Barbadás, el primero un concello con gran atractivo turístico y el segundo con una creciente población. Y eso trae nuevas terrazas. Precisamente la necesidad de gestionar esta situación llevó a que hace apenas unos meses se aprobase una nueva ordenanza.

Entre los más baratos están O Carballiño y Allariz, donde cada mes de verano (en la zona más cara) los hosteleros deben pagar 6 euros por cada mesa y cuatro sillas. Esto supone una tasa de apenas 20 céntimos por cada jornada.

Lo habitual es que la Policía Local se encargue de verificar que los hosteleros cumplen la normativa. Los agentes son los que dicen dónde van las terrazas y cuántas mesas pueden instalarse. En el caso de O Barco está permitido instalar más mesas y sillas durante las fiestas de santa Rita y O Cristo. Eso sí, también en ese caso es preciso pedir permiso y pagar la correspondiente tasa. En todo el territorio que abarca Ribeira Sacra, además, existe una normativa común con el objetivo de unificar la imagen de las terrazas.

En Allariz se estableció un precio simbólico para regular los espacios usados

La falta de consenso político frena la nueva ordenanza para la capital ourensana

Información elaborada por Rubén Nóvoa, Maite Rodríguez, M. Cobas, X.M.R. y S. Martínez