El político nacionalista se estrenó como concejal en 1983 y fue regidor durante 18 años
31 ene 2026 . Actualizado a las 15:55 h.Francisco García Suárez, alcalde de Allariz entre el 2000 y el 2018, ha fallecido a los 69 años de edad. Nacido en la villa alaricana en 1957, estudió magisterio aunque su trayectoria profesional, fuera de la política, fue como secretario e interventor en varios concellos de la provincia. Fue en el Bloque Nacionalista Galego (BNG) donde encontró el mejor encaje a sus inquietudes políticas y sociales. Firme defensor de la política más próxima al ciudadano, logró revalidar la confianza de sus vecinos en cuatro convocatorias electorales consecutivas, siempre con mayoría absoluta.
García llegó al sillón de la alcaldía en sustitución de Anxo Quintana (quien luego sería vicepresidente de la Xunta en el bipartito entre el PSdeG y el BNG) y cedió el bastón de mando a Cristina Cid, su teniente de alcalde, a falta de un año para culminar su último mandato. Anunció su marcha, emocionado, en julio del 2018, aludiendo a una decisión personal y a su convencimiento de que había llegado el momento de favorecer un relevo generacional.
Durante su mandato convirtió a Allariz en bandera del municipalismo nacionalista en Galicia. Siempre afirmó que no tenía aspiraciones de ir más allá de las fronteras del pueblo del que se confesaba enamorado y, de hecho, tan solo ejerció otro cargo de representación institucional fuera de su concello natal: el de vicepresidente en la Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp), entre el 2003 y el 2015. Su carrera política al servicio de sus vecinos arrancó en 1983 como concejal. Pasó luego a ser teniente alcalde y tuvo el bastón de mando durante 18 años antes de despedirse de la política municipal activa.
Su cuerpo está siendo velado en el tanatorio de Allariz, de 16.30 a 20.30 horas. Mañana continuará el velatorio de 10.00 a 14.00 horas y a las cinco habrá un acto de despedida en la praza do Concello.
La noticia de su fallecimiento ha despertado una cascada de mensajes de condolencias. Desde el Concello que presidió durante casi dos décadas aludían a un «fondo pesar» por la muerte de García. Y añadían: «Queda no noso recordo todo o traballo e servizo exemplar á comunidade».
«Doe fondamente», escribía la líder del BNG, Ana Pontón. Y continuaba: «Marcha un exemplo de compromiso con Galiza, de xenerosidade e de humanidade. É unha das persoas que máis admirei e das que máis aprendín no BNG, sempre co seu sorriso optimismo». Pontón aludía también a la huella imborrable que dejó en su «amado Allariz».
«Hoxe o noso concello está envolto nun silencio triste. Despedimos a paco coa alma encollida e cunha dor difícil de expresar», apuntaban desde A Mezquita, donde García fue interventor municipal. «Amante profundo da Mezquita, deixou nela parte da súa vida ao longo de décadas compartidas, de traballo e de afectos», añaden desde la corporación que preside Rafael Pérez.