Las contradicciones de los perjudicados para identificar a un ladrón llevan a su absolución

La Voz OURENSE / LA VOZ

A PEROXA

Lo señalaron al día siguiente y no cuando denunciaron el robo en una casa ni cuando la Guardia Civil acudió a tomar huellas

02 mar 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

El pasado 10 de septiembre se produjo un robo en una casa de Carracedo, en A Peroxa. Era día de fiesta y cuando los dueños regresaron vieron luz, oyeron un golpe y observaron la huida de una persona que salió del interior. Llamaron a la Guardia Civil, sin identificar al presunto autor, aunque sí dieron cuenta de la desaparición de un reloj y varias monedas. Al día siguiente, a primera hora de la mañana, acudió a la vivienda una agente del laboratorio de criminalística de la Guardia Civil para hacer la inspección ocular. Nada le dijeron tampoco sobre la identidad del ladrón, aunque horas después, otro familiar y testigo, señaló a un vecino. El contradictorio proceder de los perjudicados ha sido determinante para su absolución.

Había dicho uno de los miembros de la familia afectada que al encontrarse con el sospechoso al día siguiente, este último echó a correr. Huyó. Luego, durante la vista, afirmó que lo había reconocido desde el primer momento, aunque no supo explicar porqué no lo hicieron al denunciar por teléfono, ni al día siguiente cuando acudió la agente para buscar huellas. Otro miembro de la familia aseguró que lo había identificado desde el primer momento, aunque inicialmente no lo dijeran.

En la casa no aparecieron huellas. El sospechoso no tenía los efectos en su poder, aunque fue detenido al día siguiente. Faltan, pues, pruebas de solidez para condenar, por lo que la jueza absuelve. El fiscal había pedido para José Luis R. R. cuatro años y dos meses de prisión.