06 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Si alguien pensaba que lo ocurrido el año pasado con el secado del cañón del Sil había servido de lección, se equivocaba. Aún es pronto para saber si la supresión de una de las rutas de Os Peares es el anticipo de un cierre total de los recorridos por este embalse, pero lo cierto es que no pinta nada bien. De la Diputación habría que esperar que hubiese ganado cintura para negociar con las hidroeléctricas. De éstas, un poco de respeto por el lugar del que sacan tanto dinero.