Entre los objetivos del músico ourensano está colaborar con Raly, uno de sus referentes nacionales
13 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Álvaro Díaz comenzó a hacer canciones a los 16 años casi como un entretenimiento entre amigos. Aquel pasatiempo fue creciendo hasta convertirse en Var0, un proyecto con el que el artista ourensano pretende hacerse un hueco en la nueva escena del trap español. «La música me hizo darme cuenta de que tengo algo que contar, algo que la gente no sabe pero necesita escuchar», explica.
Sus primeros pasos estuvieron ligados al freestyle. Fue improvisando como aprendió las estructuras, técnicas y recursos del rap antes de encontrar en el trap el sonido con el que más se identificaba. Entre sus principales referentes cita a Yung Beef, Capo Plaza y Juicy Bae. Ahora busca construir una propuesta propia marcada, sobre todo, por sus experiencias y por el momento personal que atraviesa cuando entra al estudio. Para descubrirla recomienda empezar por besos en el hood. «Es un tema técnicamente muy completo, con una producción sólida y a la vez experimental», señala. Canciones como Camel o Denim Lovato completan una carta de presentación que está llevando a Var0 a sumar cada vez más oyentes.
Parte de ese crecimiento pasa por Madrid. Álvaro reconoce mantener una relación de «amor-odio» con Ourense. Le encanta regresar y mantiene un fuerte vínculo con Galicia, pero pronto sintió que la ciudad se le quedaba pequeña para desarrollar su carrera. «Acabé siendo consciente de que las oportunidades reales no están aquí», afirma. Eso no le impide reivindicar la escena ourensana. Al contrario, asegura sentirse identificado con ella desde sus comienzos y celebra que artistas y proyectos locales estén creciendo al mismo tiempo. «La escena de aquí se convierte, de cierta manera, en la cultura urbana de la ciudad».
El artista ourensano Var0 mira ahora hacia arriba. Entre sus objetivos está colaborar con Raly, uno de sus referentes nacionales, pero su ambición va más allá de las cifras: «Quiero dejar una marca imposible de borrar». Su fórmula para intentarlo en la mundo musical la resume en tres palabras de forma muy expresiva: «Trabajo, huevos y visión».