Moncho López recuperó efectivos para preparar un duelo directo
21 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El Club Ourense Baloncesto repite en casa (Pazo Paco Paz, 19.00 horas, LaLiga +), frente al Mallorca Palma, denominación del retornado Bahía San Agustín, uno de los clásicos del segundo escalón nacional, que está desmarcándose de la imagen de novato con una formación muy competitiva.
En el bando cobista, confían en volver a ofrecer su versión más sólida como local ante un oponente que se ha convertido en rival directo en la disputa de una plaza en las eliminatorias de ascenso. De hecho, Moncho López destaca unos días provechosos antes de afrontar el choque: «El equipo ha trabajado bien, una semana completa después de mucho tiempo, y hemos podido hacer una construcción progresiva del plan de partido. Tenemos ya a Carlos Jürgens entrenando, aunque todavía es baja este sábado».
Un rival que iguala los números del COB y que además ganó en la primera vuelta (83-76), con ambos equipos luchando ahora por los mismos objetivos. El de Narón valora que, atendiendo a varios factores, ambos conjuntos son quizás inesperados en esa batalla, pero destaca el papel de los suyos: «Llegamos después de una victoria importante frente a Estudiantes, delante de nuestros aficionados y queremos que ese factor cancha sea otra vez definitivo para vencer».
En cuando a su vaticinio sobre la forma de encarar la pugna con los baleares, López Suárez no tardó en apuntar alguna clara: «Es obvia la necesidad de controlar su amenaza en el tiro de tres, que es grande, sobre todo con un Brian Vázquez que habitualmente sale desde el banquillo, pero cambia partidos, pero a parte tienen otros buenos tiradores como Bracey, Capalbo y Matulionis. La movilidad de sus hombres altos también nos preocupa, con Aramburu como cuatro o Bombino como cinco, pero con una coordinación motora que lo hace moverse casi como un alero».
Insistía el preparador en que su adversario es un equipo muy bien construido tácticamente y eficaz en momentos como las salidas de tiempo muerto e inicio de cuartos.
En el plano atacante, Moncho exponía que sería vital para los ourensanos cumplir con algunas premisas prioritarias: «En el plano ofensivo será importante el control del balón, saber romper su presión y atacar bien su zona. Todo con una buena capacidad de lucha, porque jugamos contra un equipo con mucho corazón, que transmite esa mentalidad a sus jugadores. Física y mentalmente es muy guerrero, pero no pueden ser mejores que nosotros en ese aspecto. Cuando no jugamos con el colmillo afilado, realmente no somos el mismo equipo».
Y es que los encuentros ya empiezan a ser trascendentes y la pugna por una plaza en la pretemporada está resultando realmente muy cerrada.