La flota de taxis de Ourense se vuelve eléctrica y suma seis vehículos adaptados

Uxía Carrera Fernández
U. CARRERA OURENSE / LA VOZ

OURENSE

Taxistas beneficiarios de ayudas para comprar vehículos eléctricos o adaptados en Ourense.
Taxistas beneficiarios de ayudas para comprar vehículos eléctricos o adaptados en Ourense.

Tres conductores recibieron ayudas de la Xunta de hasta 10.000 euros para comprar vehículos cero emisiones o para adaptarlo a personas con movilidad reducida

27 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Los taxis de la ciudad de Ourense se renuevan en busca de cumplir las cero emisiones y adaptarse a personas con movilidad reducida. Para facilitar esta mejora, cuentan con una línea de ayudas de la Xunta de Galicia, que concede hasta 10.000 euros para hacer el cambio este tipo de vehículos. En la última convocatoria, se beneficiaron 12 conductores de la provincia. «Cambié a un coche eléctrico y ahora gasto un tercio en comparación con el diésel, estoy muy contento», explica Manuel, uno de los adjudicatarios.

La mayoría de los taxis de la ciudad ya son híbridos y cada vez hay más eléctricos, como apunta el presidente de la Asociación de Taxis de la Provincia de Ourense, Francisco Javier Álvarez. «Supone más ahorro en combustible y menos averías», apunta. Desde las instituciones apuestan por garantizar la movilidad sostenible, así que la Consellería de Presidencia, Xustiza e Deportes destinó 90.000 euros a doce taxistas ourensanos para cambiar sus vehículos a opciones de bajas o cero emisiones. La siguiente convocatoria ya está abierta, dotada con 500.000 euros y abierta hasta el 14 de octubre o hasta agotar el crédito. El delegado territorial de la Xunta, Manuel Pardo, se reunió este lunes con tres de los beneficiarios.

La aportación para comprar un taxi eco es de 1.000 euros y si es cero emisiones sube hasta los 4.000. Jose Puga, que está recién aterrizado en el sector, obtuvo la segunda para cambiar de un coche híbrido a uno eléctrico. «Lo comenté con más compañeros y para estar en la ciudad es la opción más cómoda», defiende. También es, sobre todo, el tipo de vehículo más económico especialmente para circular por la ciudad. Puga asegura que ahora en combustible y también en mantenimiento. Tan solo tuvo que instalar en su casa el cargador: «Es la única inversión, pero necesaria, porque la forma de que salga económico es que tengas tu propio surtidor y conectes el coche por la noche mientras descansas».

Otro de los beneficiarios de la ayuda es Manuel, que notó más el cambio porque pasó de un diésel a uno eléctrico hace un año. Además, la marca de su coche le facilitó la instalación del surtidor en casa, lo que se sumó a otra subvención estatal. El taxista relata que es notorio el ahorro en combustible pero sobre todo en averías. «De momento, en 120.000 kilómetros solo tuve que cambiar las ruedas, no tengo tanto mantenimiento como con el diésel. Lo único será cuando tenga que cambiar la batería que creo que sí es caro pero será con muchos más kilómetros», argumenta. Trabaja principalmente en la ciudad, donde hay instalaciones para cargar, aunque piensa que deberían ser de más potencia para que fuese más rápido. En los viajes fuera de la capital, o bien ya va preparado o el propio coche le avisa donde hay surtidores: «Te tienes que adaptar pero no hay problema, mismo para ir hasta Madrid hay varios puntos por la autovía». Para la convocatoria abierta, la Xunta invierte 68.000 euros en ayudas para vehículos eléctricos e híbridos enchufables, y 142.000 para los que combinan dos combustibles.

Emilio Sánchez es el tercer taxista beneficiario. En su caso, recibió una ayuda de 10.000 euros para adaptar un vehículo a personas con movilidad reducida. El gasto total fue de 16.000 euros, así que la subvención fue «fundamental» para poder renovar el coche. El suyo es uno de los seis coches adaptados de la ciudad de Ourense, lo que supera por uno el ratio mínimo de un 5 %. Hace cinco años que ofrece este servicio y solicitó la subvención para renovar el coche. «Vamos justos para atender a todos los clientes, porque hay días que uno descansa o hace viajes muy largos, así que tenemos que cubrir los demás esos servicios», explica. Trabajan con clientela fija que solicita el taxi por encargo: «De una hora para otra es muy difícil prestar el servicio, tiene que ser con antelación». Por lo menos ya hay este tipo de vehículos en otros municipios, como Barbadás o Coles, y así los de la ciudad pueden centrarse en la demanda urbana. La Xunta reserva la mayor partida para estos coches, con 290.000 euros en la siguiente convocatoria.