Antón Novoa, aficionado del club de O Couto: «Por la UD Ourense se hace lo que sea necesario, incluso palear nieve»
OURENSE
Colaboró pala en mano para que se disputara el partido de su equipo en Ávila
20 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.A Antón Nóvoa Saburido la condición de ourensanista le viene de serie. «Mi abuelo le metió el gusanillo a mi padre y él a mí. Desde que era muy pequeño recuerdo que íbamos a animar al CD Ourense en O Couto y tengo el escudo del club tatuado en mi cuerpo, con eso digo todo», explica uno de los más entusiastas seguidores del equipo que entrena Borja Fernández. El pasado domingo ayudó a retirar la nieve que aún se acumulaba en el estadio Adolfo Suárez, poco antes del inicio del partido de la Segunda Federación entre el local Real Ávila y la UD Ourense.
Y tenía claro que era lo que tocaba en aquel momento: «Sabía que no venían en una buena racha en los últimos partidos y notamos que los directivos y el entrenador no tenían muchas ganas de disputarlo, así que decidimos ayudar. Por la UD Ourense se hace lo que sea necesario, incluso palear nieve».
El joven viajó junto a otro reconocible aficionado del club, Juan José Rodríguez Duarte, y la dupla ya se presentó en el campo abulense poco después del mediodía, pese a que el encuentro estaba pactado para las 17.00 horas: «Anunciaban nieve por allá y dudamos hasta última hora, pero Duarte se animó y dijimos, si la carretera no está bien damos la vuelta y ya está. Cuando llegamos, justo cerraban las puertas y contactamos con siete chicos un poco decepcionados, porque habían estado trabajando y no se había completado la labor».
Junto a los hinchas locales, decidieron presentarse de nuevo en el estadio a las 15.00 horas., cuando el árbitro del partido debía tomar la decisión última sobre la celebración de la contienda: «Nos fuimos colando detrás de ellos y de los directivos. Había montones que se habían retirado desde la tarde del sábado y el colegiado dijo que si se sacaban del campo, el partido se jugaba».
Los jóvenes castellanos llamaron a más amigos y tanto Antón como Duarte arrimaron el hombro: «Al final fuimos unos cuarenta y yo sigo creyendo que la directiva del Ávila no estaba muy interesada, porque nos dieron unos artilugios de madera que pesaban un montón. Nosotros también llamamos algún ourensano más que se sumó, porque nos extrañaba que no estuvieran más preparados para una nevada así».
Los ourensanistas siguieron ayudando —incorporando a cuatro ayudantes más— y a la postre consiguieron que el duelo diera comienzo a su hora, eso sí, sobre un césped castigado por la capa de hielo y las inclemencias que había sufrido en la jornada anterior. Nóvoa Saburido se quedó, eso sí, con la mosca detrás de la oreja: «Si esto pasara en Ourense, aunque sabemos que una nevada similar es poco probable, estoy seguro de que los directivos del club serían los primeros en bajar al campo. En Ávila fue todo bastante extraño, pero ganamos, que era lo importante y ahora estamos satisfechos de haber puesto nuestro esfuerzo».
Rufo anotó dos goles brillantes —el primero tras una gran asistencia de Champi— y el viaje fue bastante más llevadero. Antón no se resiste a festejar: «Ya estamos en play off, pero lo primero es asegurar la permanencia y después habrá tiempo de soñar».