Ganaderos y agricultores dan una tregua tras reunirse con Medio Ambiente mientras preparan otro plan a corto plazo

Uxía Carrera Fernández
U. CARRERA OURENSE / LA VOZ

OURENSE

Ganaderos retiran los rulos de paja de la Subdelegación del Gobierno
Ganaderos retiran los rulos de paja de la Subdelegación del Gobierno la voz

Los tractores siguen cortando la N-120, aunque los manifestantes ya no pasaron la noche en la carretera y retiraron los rulos de paja de la Subdelegación del Gobierno

20 ene 2026 . Actualizado a las 21:01 h.

La protesta de ganaderos y agricultores en Ourense rebajó la tensión este martes, aunque la carretera nacional N-120 continúa cortada al tráfico por cuarto día consecutivo. Los manifestantes apenas estuvieron en la vía pero sí mantienen los tractores, y estiman que estarán hasta el fin de semana. Además, retiraron los rulos de paja de la Subdelegación del Gobierno. Todo tras una reunión de más de tres horas con Medio Ambiente de la que celebran que se les empiece a tener en cuenta para decisiones sobre la gestión del purín o de la fauna salvaje. Aun así, parece que solo será una tregua ya que, según adelantó el portavoz, Miguel Gómez, están preparando un «plan a corto prazo» en otra ubicación. 

Después de tres semanas en protesta por las dificultades que atraviesa el sector primario, la tractorada empieza a borrar su rastro del centro de la ciudad, por el momento. Varios tractores retiraron este mediodía los rulos que paja que se encontraban frente a la Subdelegación del Gobierno, donde ya tampoco queda maquinaria. Siguen presentes en la carretera de uno de los accesos al Centro Comercial Ponte Vella, de donde también quitaron las carpas bajo las que se resguardaron durante dos noches. Los manifestantes de la Asociación do Sector Primario de Galicia bajan la presión de la protesta, pero no la dan por finalizada. «A carretera está cortada e seguirá cortada cos tractores, non os imos mover, temos máis», adelantaban a la salida de la reunión con una representación de la consellería de Medio Ambiente. 

La secretaria xeral técnica de la consellería, Carmen Bouso, la directora xeral de Patrimonio Natural, Marisol Díaz, y el delegado territorial de la Xunta en Ourense, Manuel Pardo, recibieron a un grupo de ganaderos y agricultores para escuchar las demandas que competen a su departamento. El encuentro duró más de tres horas y, a la salida, los tractoristas concluyeron en que lo más fructífero que sacan es que los llamarán en próximas ocasiones para contar con sus reivindicaciones. «En ninguna das súas mesas vemos a ningún gandeiro ou agricultor expoñendo a realidade, teñen que asesorarse máis cos que estamos no campo», defendió Miguel Gómez. Tampoco llegaron a ningún acuerdo firme.

Trataron asuntos como las actuaciones ante la fauna salvaje o la gestión del purín. Los productores mantienen que se trata de abono orgánico, y alimento para la tierra, y no de un residuo. «O motivo de tratalo como algo negativo son las plantas de biogás, xa que nas próximas PAC o único abono que se vai poder aplicar vai ser o certificado e van esixir aos agricultores ir ás plantas e compralo», explicaron. También hablaron sobre la necesaria limpieza de los ríos, los desbroces o las quemas controladas para prevenir incendios.

Por parte de la Consellería de Medio Ambiente, indicaron que se comprometen a realizar distintas gestiones para buscar soluciones. Acordaron realizar visitas conjuntas sobre el terreno para comprobar las necesidades más urgentes; clarificaron las actuaciones en los espacios Rede Natura 2000 en áreas de zanjas y pastos de cara a conseguir una gestión compatible del monte con el aprovechamiento sostenible. Además, trasladaron su apoyo a los daños causados en las explotaciones por el lobo o el jabalí. 

Los manifestantes se mostraron satisfechos con la reunión por haber podido dar voz a los problemas reales que afectan a todo el sector: ganaderos bovinos, lácteos, ovinos, agricultores, veterinarios... Aun así, recordaron que quien había convocado esta cita fue la conselleira, Ángeles Vázquez, que no acudió. Ahora continúan pendientes de solicitar una reunión con la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil. Lamentan haber tenido que llegar hasta el punto de ocupar el centro de Ourense o cortar una autovía para ser escuchados por las distintas administraciones.