El COB sigue vivo en la Liga y en la Copa de España

OURENSE

El internacional Rafa Lisboa es timonel y máximo encestador de los ourensanos
El internacional Rafa Lisboa es timonel y máximo encestador de los ourensanos ALEJANDRO CAMBA

La escuadra ourensana venció a Logrobasket y Obradoiro en su semana fantástica después de casi 2.200 kilómetros de viaje en autobús

13 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El Club Ourense Baloncesto sacó la cabeza cuando más obstáculos tenía en frente y esa es una buena noticia para el equipo de un Moncho López que siempre habla claro, pero no pierde el tiempo con excusas que le impidan exigirle el máximo a su plantilla.

El experimentado técnico ve con claridad la apretada lucha por ocupar los puestos de play off de ascenso y, justo después de enlazar cuatro derrotas consecutivas sin llegar siquiera a los 80 puntos, calificó a su escuadra como «lobos heridos» y «el equipo más ambicioso de la Liga». A la baja del pívot Martín Iglesias se unió la del escolta Carlos Jürgens, en el inicio de la cita copera en Logroño. Tocaba derbi y maximizar rendimiento ante un gigante como Obradoiro y solo había opciones —pocas— de victoria con ese 96 que brilló en el luminoso del Pazo. «Tiramos como siempre, seleccionamos igual que en los partidos anteriores, pero esta vez entraron», esgrimió el estratega de Narón. Incluso Epi, en el bando compostelano, destacó la eficacia exterior de los ourensanos.

Lisboa, Isaac Vázquez (cada vez más insolente ante los bases de alcurnia de la Liga) y Kalscheur, anotaron en dobles dígitos para sumar 46 puntos. Ahí es nada. McDonnell, un Seixas a su mejor nivel y Okanu también rebasaron la decena anotadora en el quinteto inicial, sin olvidar que la segunda unidad ofreció minutos de altura para bloquear el fondo de armario de los santiagueses. Fue un partido, sí. Y todo salió perfecto, también. Pero otra de las premisas más importantes del COB se está cumpliendo. Prácticamente no regalan nada en el Pazo.

En la cancha ourensana ya han caído Palmer, Menorca —el que más guerra dio—, Cartagena y Melilla, antes del mastodonte Obradoiro. Solo se llevó el triunfo un Gipuzkoa que estaba en alza (ya es la mejor racha abierta del torneo con 8 triunfos) y exhibe mucho talento.

Fuera, las cosas son más difíciles. Los de Moncho solo ganaron en Zamora y Burgos. Son dos rivales directos para colarse en el top nueve, por mucho que los castellanos viajen con déficit de resultados en estos momentos. Reveses como los de Alicante, Cantabria, Palma (ante el recién ascendido de moda), A Coruña, Oviedo (por la mínima) y en la cancha de Estudiantes parecen bastante asumibles. Quizás sorprenda más el de Cantabria, pero los de Torrelavega son siempre rocosos.

López Suárez reivindica los esfuerzos de sus gladiadores y tampoco eludió ponerse el listón alto: «Aún estamos muy vivos en la batalla del play off». Y tampoco se le pueden reprochar reflexiones como: «Cuando Obradoiro y otros equipos tuvieron bajas, fueron al mercado y trajeron jugadores del mismo nivel o incluso mejor». En Ourense, un interior pujante como Martín Iglesias ya se perdió la mitad de los catorce partidos disputados en Liga y aún tardará en volver. Los mismo con Jürgens, aquejado de un esguince de tobillo.

Los profesionales que visten de corto dan la cara incluso cuando fallan y se comen 2.200 kilómetros —la mayoría de noche— en menos de seis días. El Go wolves retumba igual y se hace contagioso. Hay equipo. También mucha competencia y músculo económico en los rivales, antes de visitar dos veces Palencia, para cerrar la primera vuelta liguera y, una semana después, en la pelea por una Copa de España, que está a dos partidos —complicados, sí— de llegar a las vitrinas cobistas. ¿Ambicioso quién?