Valcárcel se niega a dimitir y critica a la denunciante y otras cuatro edilas
20 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Había más expectación de la habitual en el pleno que la Diputación de Ourense celebró este viernes, pero no por los asuntos a debate, sino por la presencia de Xosé Carlos Valcárcel. El alcalde de Barbadás, acorralado por una denuncia por acoso laboral presentada por el canal interno del PSOE, llegó al Pazo Provincial solo y fue el último en entrar al salón de plenos. Antes de ocupar su nuevo asiento como diputado no adscrito atendió a los medios de comunicación. La dirección socialista le exige que dimita de todos sus cargos, pero él se niega. Además, arremetió contra las cinco concejalas que le retiraron su apoyo en el Concello, entre las que está la denunciante del supuesto caso de acoso.
«Como poden cinco concelleiras intentar descabalgar un goberno que foi elixido con preto de dous mil votos?», se preguntó. Valcárcel mostró su agradecimiento por los «centos de chamadas» que asegura estar recibiendo en los últimos días de vecinos, amigos, militantes y cargos orgánicos e institucionales del PSOE brindándole su apoyo.
El alcalde de Barbadás despachó las preguntas de los periodistas en menos de dos minutos, pero le dio tiempo a insistir en que no se plantea dimitir. «Se me manteño é porque considero que pode seguir o goberno adiante», explicó Valcárcel, que confirmó contar con el apoyo del único concejal socialista que no se marchó del gobierno tras darse a conocer públicamente la denuncia por acoso, José Manuel Morgade. También le preguntaron por si conserva el respaldo del representante de Democracia Ourensana, Daniel Rey, que ya se pronunció en ese sentido el jueves: «É unha decisión del e do seu partido, pero penso que si». Sobre el concejal del Partido Galego, Ramón Padrón, que hasta ahora solía apoyar votaciones clave del gobierno local, no quiso profundizar. «Dádeme un tempo de reflexión para xestionar un goberno como procede xestionar, con rigor», dijo.
La última pregunta que atendió antes de entrar al salón de plenos fue si había pensado explorar la posibilidad de un acuerdo con los seis concejales del PP y no lo descartó. «Tempo ao tempo», dijo Valcárcel. A Luis Menor, líder provincial de los populares, le preguntaron previamente por un posible entendimiento con el regidor. «Nós estabamos na oposición e na oposición estamos», sentenció.
Lo que está completamente claro es que con quien el alcalde no podrá contar para conservar su cargo es con el BNG, toda vez que los nacionalistas ya se han pronunciado públicamente al respecto. En un comunicado difundido este viernes, el Bloque —con dos ediles— se ofrece para apoyar una moción de censura contra Valcárcel siempre que esté encabezada por alguna de las cinco concejalas del PSOE que le han retirado su apoyo.
A la expectativa
«A cidadanía de Barbadás non se merece o que está acontecendo e que se o señor Valcárcel se negue a dimitir, mantendo a súa a actitude de bloqueo do Concello. Non podemos camiñar cara un goberno incapaz, formado unicamente por dúas persoas afíns ao señor Valcárcel co único motivo de permanecer no poder a calquera prezo e por riba dos intereses da cidadanía», dice el portavoz nacionalista, Sarín Núñez.
Las concejalas que siguen en el PSOE se mantienen por ahora en silencio sobre la oferta del BNG, aunque han dejado bien claro que no quieren tener nada que ver el alcalde. Mientras, la dirección provincial de la formación socialista espera que las presiones sobre Xosé Carlos Valcárcel para que dimita acaben surtiendo efecto. Si no es así, el líder del partido en la provincia, Álvaro Vila, confirma que el partido estudiará la posibilidad de impulsar la moción de censura en Barbadás, para la que en todo caso harían falta más apoyos.
CRÓNICA POLÍTICA
«Opinar libremente pode ter repercusións»
El último pleno del año en la Diputación de Ourense arrancó con un par de minutos de retraso porque Xosé Carlos Valcárcel estaba atendiendo a los medios de comunicación. El alcalde de Barbadás se convirtió en protagonista involuntario de la sesión plenaria.
Cuando finalmente entró en la sala, el regidor de Barbadás se sentó en un escaño diferente al que venía ocupando desde que tomó posesión como diputado provincial el pasado mes de agosto. Ahora, tras solicitar su baja como militante del PSOE, es no adscrito. Y, precisamente, el pleno arrancó con una intervención del secretario de la institución para explicar cómo afecta esto a la corporación. Según dijo, Valcárcel tendrá derecho a intervenir en los plenos, aunque con la mitad del tiempo que el resto de grupos. Y el alcalde de Barbadás decidió ejercerlo, aunque sus votos y argumentaciones coincidieron en lo básico con las de su antiguo partido.
La única excepción fue cuando se debatía una moción presentada, precisamente, por el PSOE y protagonizada por su líder provincial, a quien Valcárcel se refirió como «don Álvaro Vila». El socialista defendía la elaboración de un plan estratégico de servicios sociales y el alcalde de Barbadás criticó que reclamase más fondos a la Diputación cuando no se trata de un asunto de su competencia. Fue, en cualquier caso, un pleno de guante blanco y el resto de asuntos salieron adelante por unanimidad: la adhesión a un convenio sobre administración digital de la Xunta y la Fegamp, la ampliación del plazo para la construcción o ampliación de residencias de ancianos en A Teixeira, Laza, Os Blancos, Piñor, Trasmiras, Xunqueira de Ambía y A Gudiña, la creación de una mesa de trabajo para estudiar la ubicación de la sede de la Diputación en Valdeorras y la reivindicación de más personal de Correos en la provincia.
Sea como sea, lo ocurrido en los últimos días con Valcárcel no pasó desapercibido. Nada más empezar, el popular Plácido Álvarez recordó una frase de Pío Cabanillas cuando dijo «¡cuerpo a tierra, que vienen los nuestros!», en referencia a las luchas internas de los partidos. Rafael Martínez, de DO, aprovechó para darle al alcalde de Barbadás la bienvenida «a la libertad» y Valcárcel respondió: «Nunca me sentín coaccionado, pero ao mellor sentirse un libre e opinar libremente pode ter repercusións».