La recogida de flores en el mercado sufrió retrasos por el corte de la calle Progreso

Fina Ulloa
FIna Ulloa OURENSE / LA VOZ

OURENSE

Las floristerías de la plaza seguirán abiertas en la jornada festiva
Las floristerías de la plaza seguirán abiertas en la jornada festiva MIGUEL VILLAR

La instalación de un palco para una de las actuaciones de la noche de Halloween provocó quejas entre los clientes y suministradores

01 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

La plaza de Abastos de Ourense vivió este viernes con el trajín habitual de la víspera de un festivo tan emblemático como el de Todos los Santos que, además por coincidir a sábado, apura las compras familiares. Lo notaron en casi todos los comercios, algunos de los cuales, pasada la una de la tarde aún tenían colas. «No es que haya venido más gente que otros años, es que están llegando más tarde por culpa del palco que están colocando para Halloween», señalaba uno de los comerciantes.

El montaje de la instalación justo frente a la Alameda donde su ubica el mercado, obligó a cerrar la calle Progreso —una de las arterias principales de la ciudad—, anulando varias paradas del autobús urbano.

«Hemos estado más de hora y media dando vueltas para aparcar. La idea era venir en bus pero un vecino nos dijo que no se llegaba hasta aquí y para no andar cargadas al final nos trajimos el coche», explicaban Marta y Loreto, que iban a recoger varios centros para las tumbas de sus familiares. Pero no solo llegaron con retraso los clientes, también algunos transportes con suministros. «Hubo personas con flores reservadas que esperaron una hora porque la mercancía no llegaba. El tráfico estaba completamente colapsado», contaba Iván Atrio de Floristería Milagros Albite que, no obstante, se mostraba contento por cómo había ido la campaña de este año. «La gente vino bastante repartida durante la semana y eso también facilita mucho el trabajo, aunque lógicamente ahora hay algo más de amontonamiento y aún nos queda el propio sábado y el domingo», apuntó.

Aunque entre floristas y clientela hay bastante consenso en que ha habido un ligero incremento de precios, más evidente en las flores tradicionales para llevar al cementerio, como los crisantemos, las margaritas o las rosas —la unidad puede llegar a dos euros, dependiendo del tipo—, otras como el Lílium o el clavel tienen diferencias muy pequeñas, de cinco o diez céntimos por unidad, con respecto al resto del año.

También en Viveros Alecrín opinan que la campaña vinculada a esta celebración se ha mantenido muy similar al año anterior. «Hai bastante xente que prefire levar o centro directamente pero é certo que sempre temos moitos clientes aos que lle gusta levar flor solta e preparalo eles», explica Samuel Bembibre.

Es el caso de Marisa Doval, una ourensana que asegura que siempre ha confeccionado ella misma los centros para las tumbas de la familia. Este viernes llevaba varios ramos para completar lo que ya había adquirido en días previos. «Me gusta el color, pero no poner muchos distintos; a veces combino un par de ellos, y varios tipos de flor junto con verde. Las margaritas y los pompones son de mis preferidos», matiza. De media, según cuenta, invierte un total de cincuenta euros en flores para decorar dos tumbas.