BlackLine CrossFit ha abierto sus puertas este verano y es el único box oficial de «crossfit» y hyrox del municipio ourensano
25 ago 2025 . Actualizado a las 05:00 h.El crossfit ha sido una tabla de salvación para el ourensano Iván García contra sus dolores de espalda. Comenzó a adiestrarse en esta disciplina hace 13 años con el objetivo de fortalecerse y optimizar su rendimiento en los entrenamientos de balonmano, deporte que practicaba por aquel entonces. Así, «por casualidad», como él mismo lo expresa, descubrió una actividad que no solo se convertiría en una cura para su malestar físico, sino también en un estilo de vida que lo marcaría en un sentido personal.
El crossfit lo hizo coincidir tiempo después con el vigués Juan José Penelas, a quien hoy en día considera un amigo. Unidos por una afición común, este verano decidieron poner en marcha su propio gimnasio: BlackLine CrossFit, el único box oficial de crossfit y hyrox en O Carballiño, afincado en el bajo del número 53 de la calle Conde Vallellano.
Tanto García como Penelas poseen el certificado de nivel 2 de crossfit que les permite tener un local especializado en esta área del fitness y entrenar a otros deportistas. Aunque la idea de montar un negocio les llevaba rondando por la cabeza a ambos desde hace más de un año, el centro abrió sus puertas el último día de junio. Apostaron por asentarse en tierras carballiñesas porque no había en la zona un servicio similar, y ellos vieron ahí una oportunidad para su nuevo proyecto.
En cuanto al funcionamiento del centro, es obligatorio pasar por una clase de prueba gratuita antes de inscribirse, con el fin de garantizar que los principiantes se sientan a gusto con el método. Todas las sesiones son colectivas y presenciales, con un máximo de 12 miembros por grupo y sin límite de edad —si bien es recomendable que los menores de quince años reciban clases adaptadas—.
«Partimos de un trabajo común que escalamos según la condición física y las necesidades de cada persona», afirma García. Como monitor, él defiende que el crossfit es uno de los métodos de fuerza y alta intensidad más idóneos para mejorar la condición física y envejecer con calidad. Cuenta que todas las mañanas desde que abrieron asiste a su centro una mujer de ochenta años, quien pasó de no poder levantarse de un cajón sin apoyo, a ser capaz de hacerlo por sí misma. «Los logros de nuestros alumnos son gracias al trabajo diario en un entorno social. El crossfit no es solo un deporte; es una forma de crear comunidad. Y es imposible aburrirse, cada rutina es diferente», añade. Le gusta recomendar este método a quienes quieran empezar a entrenar en un gimnasio de la mano de profesionales: «El trabajo guiado es muy ameno e incluso más divertido que si se hace solo».
Han tenido muy buena acogida desde su apertura este verano. García y Penelas se han planteado ampliar sus servicios y no dudan en sacar la opción de crossfit para niños en el futuro. Por lo pronto, han confirmado que a partir de septiembre contarán con los servicios de una nutricionista.