Desalojan indigentes de calles de A Ponte ante el temor vecinal: «Me robaron tres veces a plena luz del día»
OURENSE
La policía aumentó su presencia, pero se siguen reuniendo firmar para terminar con las agresiones y los robos
10 abr 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Los vecinos de A Ponte siguen conviviendo con la inseguridad de ver durmiendo en sus calles a personas con problemas de drogadicción. «Ya salgo a pasear al perro con un spray de pimienta», confiesa María López, una de las residentes del barrio que inició una recogida de firmas. Sin embargo, la movilización de la asociación vecinal logró que tanto la Policía Local como la Nacional aumentaran su presencia, desalojando indigentes de parques y calles y limpiando los enseres y la suciedad acumulada. «Es una solución momentánea porque los echan de un sitio y se moverán a otro, lo que pedimos es que no levanten la mano», pide la presidenta de la entidad, Olga Giráldez.
En los últimos meses, los habitantes de A Ponte y de O Vinteún denuncian agresiones, robos y encontronazos con personas con problemas de drogadicción que viven en las calles del barrio. Muchos lo vinculan a la apertura de la intermodal, que aumentó la afluencia de gente, así como al aumento de tráfico de estupefacientes en Covadonga. Varios puntos del barrio se habían convertido casi en infraviviendas de una o varias personas, como el parque de A Ponte, donde llegó a haber cuatro o cinco colchones donde dormían varios indigentes. También es un lugar conflictivo el túnel de la estación en la calle Río Arnoia, la rúa Rei Soto o Xesús Pousa. Además, las personas sin techo utilizan las entradas de los portales, comercios o incluso coches para pernoctar. Su presencia en lugares públicos no es lo que más preocupa a los vecinos, sino que se sienten inseguros por los constantes encontronazos que provocan. «Siguen a los niños a la salida del colegio para pedirles dinero o intentar quitarle los móviles», cuenta María López. En los portales, según relata esta portavoz vecinal, intentaron hacer fuego y en algunos coches entraron varias veces para consumir droga o hacer sus necesidades. Varios comerciantes del barrio sufrieron robos o agresiones.
La asociación vecinal de A Ponte trasladó numerosas quejas a los cuerpos de seguridad y al Concello. Olga Giráldez explica que desde que pudieron reunirse con el comisario de la Policía Local, los agentes aumentaron considerablemente su presencia en el barrio. En los últimos días desalojaron a parte de los indigentes de los lugares donde estaban establecidos, como el parque de A Ponte, donde preocupaba especialmente la cercanía a los niños de la zona. Quedaba un «punto negro» en la calle Xesús Pousa, pero ahora está cercado por las obras del nuevo macroparque. «La situación ha mejorado, pero no queremos que sea temporal», defiende. Por eso, solicitarán una reunión con el subdelegado del Gobierno en Ourense, Eladio Santos.
Otro grupo de vecinos ajenos a la asociación, a los que da voz María López, están recogiendo firmas desde hace dos semanas para pedir más seguridad. Reunieron, de momento, unas 300. La iniciativa surgió de grupos de WhatsApp que crearon recientemente para avisarse entre ellos de dónde había incidentes. «Vivimos con terror, sobre todo por los niños», asume. Las signaturas recogidas son solo una pequeña muestra de las que prevén conseguir y entregar al Concello.
Los dos cuerpos de seguridad trasladaron a los vecinos en diferentes reuniones que enviaron refuerzos en los últimos días. Lo que se puede observar con agentes y coches recorriendo las calles con frecuencia. Concretamente, la Policía Nacional les dijo que tiene allí el 40 % de sus efectivos. Pero ambos sufren falta de personal, por lo que no pueden aumentar más su presencia. «También nos dijeron que habían desarticulado cuatro domicilios de tráfico de estupefacientes en Covadonga, que es donde está problema de base», explica María.
«Me robaron tres veces a plena luz del día, estoy en la tienda con la puerta cerrada»
Los comerciantes del barrio viven la inseguridad como vecinos y dentro de sus negocios. Varias tiendas sufrieron robos y en los supermercados hay altercados constantes. En la Rúa Mercado ya hubo varios afectados. Uno de ellos fue la gerente de una tienda de electricidad: «Me robaron tres veces a plena luz del día». Relata que la primera fue hace aproximadamente un año, cuando un hombre entró en la tienda y se llevó un ordenador. Hace unos meses, forzaron la puerta cuando estaba el local cerrado al mediodía y se llevaron dinero y material. «Fue en un período de tiempo muy corto, entre las dos menos cuarto y las tres que entran los trabajadores, tenía la persiana bajada pero no sirvió de nada», cuenta. La semana pasada, mientras estaba en el almacén trasero, un chico «con síntomas de haber consumido» se adentró en la tienda e intentó abrir la caja registradora. Un vecino la avisó y el delincuente se fue con la llave de la caja, no le dio tiempo a llevarse nada. «Tuve suerte porque era pacífico, si aparece alguno con una navaja no sabría ni qué hacer», teme.
En el bar de enfrente también robaron un televisor colocado en el exterior y se llevaron dinero de las máquinas tragaperras. Muchos comerciantes ya toman medidas, como dejar la persiana bajada si no están o no tener la puerta abierta. «Estoy con la entrada cerrada, si voy al baño o entro en la oficina, paso la llave», relata esta comerciante de A Ponte. Los residentes de la zona están «asustados» o ya sufrieron incidentes: «A una señora le dieron un tirón en el brazo para quitarle el bolso y está yendo a rehabilitación».