Arno Formella: «La Inteligencia Artificial es como el cuchillo del pan. Magnífico para su cometido, pero te puede cortar un dedo si lo usas mal»
OURENSE
El nuevo director de Informática apuesta por consolidar el grado y el máster de IA
30 abr 2023 . Actualizado a las 17:13 h.En la Escola Superior de Enxeñería Informática del Campus de Ourense viven momentos de ilusión, cambios y muchos retos. En este curso incorporaron el grado y el máster de Inteligencia Artificial y el futuro próximo pasa por contar con aulas, profesorado y laboratorios para dar respuesta a las necesidades derivadas de la progresiva incorporación de nuevos cursos y alumnados. De dar respuesta a estas necesidades se encargará el equipo que dirige Arno Formella (Saarloius, Alemania, 1963). El grupo, en el que se integran los miembros de la anterior dirección, fue elegido en marzo. Fue la única candidatura y obtuvo el respaldo casi unánime en las elecciones del 9 de marzo —28 de los 29 votos registrados—. Hace unos años Formella fue el encargado de liderar el proyecto de la Escola de Enxeñería Aeronáutica: ejerció como primer director de la misma entre los años 2015 y 2020. Antes de empezar la entrevista sonríe satisfecho: una noticia que lee en el móvil destaca que el 100 % de los egresados de varias ingenierías, entre ellas Informática, trabajan en el sector para el que se formaron.
—¿Qué le movió a aceptar el reto de asumir la dirección?
—Esta escuela se merece un director experimentado en estos asuntos. No me pude presentar a las anteriores elecciones, estaba fuera con un año sabático, y en estas me he decidido para montar con el equipo anterior un grupo para llevar a cabo el trabajo que queda pendiente. Básicamente implantar los títulos y consolidar la oferta. También me animó el hecho de tener experiencia en la materia.
—Cuenta con su antecesor en su equipo.
—Sí. Francisco —Javier Rodríguez— quedó como subdirector y lleva ya la parte de las infraestructuras y los contactos con otras instituciones. Es un pilar imprescindible, ha pasado seis años en la dirección y forma parte del Colegio de Informáticos de Galicia. Creo que fue un acierto dar continuidad al anterior equipo.
—¿Qué prioridades se marca?
—Lo primero es implementar bien estos nuevos cursos —el grado y el máster de Inteligencia Artificial— y después adecuar todos los recursos humanos que necesitamos y planificar la incorporación de los próximos, pensando en las cuatro titulaciones. Ahora estamos trabajando con lo que será el 2º curso pero después habrá que afrontar el resto del grado.
—Destacaba hace unas semanas la demanda de las nuevas ofertas y la presencia de mujeres.
—Las plazas se cubrieron todas, subió la nota de ingreso, y hay una mayor presencia femenina que la registrada en otras ingenierías. Que además se constate que hay un 100 % de empleabilidad, o sea que no es un mal plan para orientar tu vida, es lo mejor que nos puede pasar. Informática tiene mucha demanda y la seguirá teniendo porque es muy interdisciplinar.
—¿Atraer a más mujeres es la opción de futuro?
—Para mí es un reto. No sabemos qué pasa pero la palabra «ingeniería» parece que echa para atrás a las chicas, cuando no tenía que ser así. Al contrario. Hay carreras en esta misma Universidad de Vigo —entre otras Biomédica— que no lleva la palabra a pesar de ser una ingeniería, y tiene un mayor porcentaje de mujeres. Es algo que está constatado y se hacen planes para erradicar esta cuestión, pero cuesta. A mí me gustaría que se incrementase la presencia femenina.
—La ESEI celebró hace días la jornada con las empresas. ¿Satisfecho del resultado?
—Sí. Es un encuentro dentro del campus que nos permite mantener la relación entre las empresas y la escuela. Vienen representantes de recursos humanos y son reuniones de tú a tú. Es muy importante, porque así nuestros alumnos conocen la realidad del sector y en muchos casos ya conciertan sus prácticas o firman su primer contrato. Es un apartado que me gustaría potenciar.
—¿En qué sentido?
—Aumentar las actividades con unas jornadas que se centren también en la investigación. El objetivo pasaría por conocer qué necesitan las empresas de nuestro entorno y qué esperan de nosotros. Eso ayudaría a ambas partes: a ellos al conocer sus necesidades y ver si podemos dar respuesta a lo que precisan y a nosotros para mejorar la formación de nuestro alumnado. Es una de las iniciativas a concretar.
«La IA traerá provecho para todos, y también habrá problemas por su mal uso»
Aunque a simple vista pueda parecer que las cuentas para consolidar la oferta de Informática, con el grado y el máster de Inteligencia Artificial, no cuadran Arno Formella es optimista. La escuela cuenta con cerca de ochocientos alumnos, cifra que se sobrepasará al sumar el segundo curso de la nueva oferta, pero a favor juega el reciente anuncio de creación de un edificio propio para Aeronáutica.
—¿Encajará el rompecabezas?
—Seguro que sí. Francisco ya avanzó mucho en lo referido a los equipamientos para los laboratorios y habrá que optimizar los espacios, cuadrar horarios y aprovechar los recursos del Politécnico.
—La inteligencia artificial fue la protagonista frustrada de la escena política en la ciudad durante este mandato y en la actualidad centro de la polémica.
—La inteligencia artificial está presente en muchos ámbitos y lo estará más en el futuro. Obviamente hay que mirarla desde todos los aspectos, para ver dónde es útil y dónde no lo es. Lo que está claro es que traerá provecho para todos —generará más dinero, se trabajará menos, se avanzará en la gestión y la decisión, etcétera— y que también habrá problemas por su mal uso. Si escribes tu trabajo de la universidad, como si fuera un copia y pega, está claro que no te formas. O si usas una foto creada con inteligencia artificial y no se hace constar esa circunstancia, por ejemplo. Lo que está claro es que el Derecho en Inteligencia Artificial tiene un gran trabajo por delante. ¿Si tú mueres en un coche autónomo de quién es la culpa? ¿Del conductor, del vendedor, del programador o de quién? Son muchos interrogantes.
—¿Ese es el dilema?
—Por poner un ejemplo. La inteligencia artificial es como el cuchillo del pan. Magnífico para su cometido, pero te puede cortar un dedo si lo usas mal.
Un alemán enamorado de Galicia que reivindica el medio rural
Arno Formella es profesor del departamento de Informática, responsable del Laboratorio de Informática Aplicada (LIA2) y coordinador del programa de doctorado en Sistemas de Software Inteligentes y Adaptables. Doctor por la Universidad del Sarre (Saarland) fue su estancia en Berkley la que acabó siendo responsable de que, unos años más tarde, recalase en Galicia. Colaboró en la puesta en órbita del satélite gallego, fue el autor del software del Xatcobeo, y en el curso 1999-2000 se incorporó como profesor en la escuela en la que actualmente es director. Fue el primer responsable de la Escola de Enxeñería Aeronáutica e do Espazo y tras dicha etapa volvió a Informática.
—¿Cómo llegó aquí?
—En mi estancia de postdoctorado en California conocí a gente de la Universidad de Vigo. Tiempo después vi que necesitaban profesores, porque se ampliaba la oferta de Ourense con el segundo ciclo, y solicité plaza.
—¿Fue acertada la decisión?
—Sí. Estoy encantado en Galicia y tengo una hija gallega de 17 años. La calidad de vida es muy buena y si lo miras como si fueras un turista de los que hacen el Camino —o de los que vienen de visita— lo tienes todo: los paisajes, la comida, el trato de la gente, la hospitalidad y los pequeños pueblos que le otorgan su encanto. Ese aspecto se debería cuidar mucho más; hay que apoyar y potenciar el medio rural porque si Galicia acaban siendo las siete ciudades entonces perderá su esencia y su atractivo.
—¿Su ocio es informático?
—Para nada. No juego con el ordenador ni con el móvil, tampoco pierdo el tiempo con las redes y no veo series. Programar, eso sí me mola. Lo otro no. Me gusta la fotografía, la guitarra clásica, la naturaleza, pasear y los viajes.
—¿Qué destinos prefiere?
—Viajo para hacer fotografía, también en familia aprovechando temas educativos —cuando tocó el mozárabe nos fuimos a Granada y Córdoba—, para conocer Galicia... en el 2024 toca Portugal, para celebrar el 25 de abril los 18 años de mi hija y los 50 de la revolución de los claveles.
Quién soy.
«Una persona a la que le gusta mucho la informática, hacer cosas nuevas y enseñar a los alumnos a buscar la esencia de la misma para conseguir mejorar la sociedad, resolver problemas y simplificar y hacer más fácil la vida de la gente».