Impuestos

Miguel Ascón Belver
Miguel Ascón A LA CAÍDA

OURENSE

El bono de cien euros del Concello tiene entretenidos a muchos ourensanos en estas últimas semanas. Hay quien decide comprarse ese modelito que vio en el escaparate pero que le parecía muy caro, quien decide darse un capricho en un restaurante de esos de postín... La campaña reparte 100 euros a todos los ourensanos sin distinción, sin importar si cobran 1.000 o 100.000 euros al año. Y, para esto, según insiste en decir el alcalde, Gonzalo Pérez Jácome, hay dinero de sobra, nadie se quedará sin el bono, lo necesite o no.

Porque, aunque no lo queramos ver, hay muchísima gente en Ourense que necesita esa ayuda. Y muchas más. Porque hay muchas familias en Ourense que no llegan a fin de mes o que tiene verdaderas dificultades para alimentar a sus hijos o comprarles los libros del colegio. Estos 100 euros son, para ellos, pan para hoy y hambre para mañana. Para el meritorio hombre de negocios que vive en un ático del Paseo o para el rico heredero rentista que tiene un pisazo en el parque de San Lázaro esos 100 euros son calderilla, pero ahí los tienen a su disposición para pegarse un homenaje a cuenta de los impuestos de todos.

Mientras, las ayudas municipales para que las familias necesitadas paguen el comedor y el material escolar de sus hijos sí establecen requisitos de renta. Si en tu casa entran más de 3.700 euros per capita al año ya no tienes derecho. Es decir, ingresar más de 310 euros al mes ya es motivo de exclusión. Y, aún cumpliendo eso, hay familias que se quedan fuera por falta de presupuesto. Ahí sí. Pero, tranquilos todos, que para los 100 euros de regalo preelectoral hay de sobra.