Carmen Fernández ha realizado con periódicos de La Voz el escaparate navideño de Mon Petit, con el que quiere contagiar ilusión y felicidad
14 dic 2021 . Actualizado a las 05:00 h.Han pasado diez años desde que Carmen Fernández se independizó como manicurista y puso en marcha su propio salón de estética. Mon Petit ha estado siempre en la calle Ramón Cabanillas; primero frente al colegio Maristas y luego en un local más grande situado en el número 1, donde todavía se encuentra hoy, justo pegado a la panadería Osi Gourmet. Esta ourensana tiene claro que la estética es mucho más que arreglarse por fuera. «Es mimarse y quererse a uno mismo y eso repercute directamente en cómo nos sentimos y en la percepción que tenemos de nosotros mismos», explica. La pandemia ha reforzado esa idea y ha incrementado el cuidado estético de cada uno. Pero lo cierto es que todo lo que acarrea el coronavirus también está influyendo en el ánimo de las personas. Por eso Carmen ha querido motivar y animar a todos los que pasen por su negocio. Ya lo hizo en el 2020, cuando montó un escaparate lleno de palabras optimistas con el fin de agradecer y de transmitir esa alegría a sus clientes. Ahora se anima con una versión navideña diseñada especialmente con diarios de La Voz de Galicia. «Siempre utilizo materiales reciclados porque es una forma de darles una segunda vida. Fui guardando periódicos y luego nos pusimos a crear con ellos», explica.
Para hacer su escaparate, con el que participa un año más en el concurso de decoración de Navidad que propone el Concello de Ourense, contó con la ayuda de su hermana, de una amiga y de su novio. «Sin ellos, no habría sido posible. Hemos llegado a quedarnos aquí trabajando hasta las cinco de la mañana, pero mereció la pena», dice. A las puertas de su salón Mon Petit ahora luce una composición cuya misión es recordar a todo el que pase los auténticos valores de la Navidad: «La ilusión con la que llena a los niños, la unión familiar, el reencuentro con lo gente que queremos... A veces se nos olvida que esto va de emocionarse y de compartir, no de acumular regalos. Debemos ser conscientes de todo lo bueno que tenemos y disfrutarlo porque últimamente parece que muchos se centran más en lo malo». Hay viajes en globo, una gran noria, un árbol de Navidad y un montón de recuerdos y vivencias en forma de páginas de actualidad y de fotografías. «Ojalá con esto contagiemos mucha felicidad», termina.