La música catalano-irlandesa estará en concierto este viernes en el Torgal
11 nov 2021 . Actualizado a las 17:16 h.Después de que el covid aplazase la cita varias veces, la artista catalano-irlandesa Nuria Graham estará este viernes en concierto en el Café Torgal. Será a partir de las 19.30 horas, en una actuación en la que presentará en Ourense los temas de su último trabajo, «Marjorie».
—Por fin ha podido regresar al Torgal.
—Exacto, no sé ni cuántas veces tuvimos que aplazar este concierto pero era de los primeros que cerramos para la gira cuando salió el disco hace casi dos años. Hace cuatro recorrimos el norte en autocaravana y tocamos en el Torgal. Sin duda ahí están los mejores recuerdos de esa gira, fue precioso. Nos cuidaron superbien, comimos increíble y la sala nos dejó alucinados. Fue un concierto mágico y tengo muchísimas ganas de repetirlo. Además hace dos meses que terminamos el resto de actuaciones y ese es el tiempo que llevo aquí, en casa, parada cada día de mi vida. Me hace demasiada ilusión esta vuelta.
—¿Qué ha supuesto «Marjorie» en su carrera?
—Está claro que siempre el último trabajo es el más importante, pero «Marjorie» es un álbum especial para mi vida y mi carrera. Es muy personal, sin querer se convirtió en un trabajo muy familiar, un poco como si fuese la presentación de mis antepasados. La mayoría de canciones al final acabaron estando ambientadas en Irlanda, que es mi segunda tierra porque mi padre es de allí. Lo hice pensando en mis amigos, también. Lo creé mano a mano con mi bajista, Jordi Casadesú, y con mi batería Aleix Bou; que ambos vienen también al Torgal. Fue un proceso largo y cuando el disco por fin vio la luz me quedé muy descansada, fue como sacar un trozo de mí.
—¿Sería capaz de describirse como artista?
—Es muy difícil. Llevo casi diez años componiendo y haciendo discos, y al final creo cada uno es diferente, aunque mantengan una línea editorial común. Al principio empezaron a catalogar mi trabajo como folk y, oye, pues me quedé con eso. No sabría como describirme porque nunca pienso en un estilo, lo más importante para mí es la canción y conseguir que, ante todo, sea atemporal.
—También ha trabajado con Amaia, como guitarrista y compositora de su álbum debut. ¿Cómo se conocieron y cómo ha sido trabajar juntas?
—Es una historia que me encanta porque la verdad es que es muy natural. Todo en mi carrera es muy aleatorio —bromea—. Lo de Amaia vino porque ambas estábamos en el mismo sello y un día nos propusieron que tomásemos algo, que nos conociésemos y viésemos si surgía alguna cosa. Yo no había visto «Operación Triunfo» pero oía hablar de ella en todas partes. Creo que tuvimos mucha conexión desde el principio. Yo tenía una canción escrita desde hacía mucho tiempo, que no iba a cantar porque de momento canto en inglés y esa era en castellano, y a ella le gustó. Todo encajó de forma mágica. Fue un proceso muy guay pero también largo. Nos complementamos y nos apoyamos bien la una en la otra. Luego me propuso tocar en su banda, irme de gira con ella, y fue todo genial, muy familiar. He aprendido un montón.