El base del COB encara el final de su recuperación, defiende que el trabajo diario es muy bueno y espera poder jugar pronto ante una afición de la que tiene muy buenas referencias
18 nov 2020 . Actualizado a las 05:00 h.El base del COB Mikel Úriz progresa en la recuperación de la lesión -una rotura de fibras- que le ha obligado a perderse los dos últimos partidos. Todavía no entrena con el equipo y no sabe si podrá jugar este sábado (19.00 horas) contra el Coruña en el Pazo, pero el base navarro apunta que está «yendo a más en la carga y metiendo más intensidad, iremos viendo la evolución».
El equipo notó su ausencia ante Oviedo, pero al menos la semana pasada se recuperó sumando una victoria. «Lo ideal es que podamos estar todos. Solo hemos podido jugar el primer partido de Liga con la plantilla al completo, los dos siguientes se los perdió Arkeem y yo los dos últimos, pero claramente vamos a ir a más, aunque cuando hay bajas no hay excusas. Vienen de ganar a un equipo que en teoría va a estar abajo y esas victorias valen doble en este formato».
El base cobista confía en esa progresión porque sabe que «los equipos de Gonzalo siempre dan guerra y vamos a dar guerra, pero en nuestro grupo hay cuatro plantillas con bastante más presupuesto y al grupo de arriba solo entran cinco; estamos tres o cuatro plantillas con perfil similar e intentaremos entrar en ese grupo, no es fácil pero pelearemos».
La lesión ha cortado una actuación de Úriz que ya le llevó a destacar en el primer mes de competición. El base recibía este martes el premio al Jugador Estrella Galicia del mes de octubre. El navarro recibió el 37 % de los votos, imponiéndose a Adonys Henríquez y Álex Mazaira. Es el primer ganador de esta temporada, con unos números de catorce puntos, cuatro rebotes y 3,3 asistencias.
Este premio también revela que la afición se ha fijado en el jugador. En este año raro por las circunstancias sanitarias, Úriz comenta que se ha adaptado bien a Ourense, a pesar de que la situación no ayuda «a conocerlo como me gustaría, ojalá se termine esto. No hemos podido estar con la afición, pero la tenemos en mente, y la referencia que tengo es que esta es una ciudad de mucha afición al baloncesto y muy fiel».
Mikel Úriz lamenta que el COB aún no haya podido disfrutar de su fiel público y que el equipo tuvo mala suerte porque los rivales fuera de casa, en los partidos que disputó el base, «metieron dos mil personas, y nosotros no pudimos. Ahora ya igualado, nadie puede meter, pero el baloncesto con el ambiente del público es diferente».
En el Pazo, la normativa sanitaria se implementa rigurosamente, confirma, y también el equipo extrema las precauciones. «Los jugadores nos estamos cuidando mucho, puede haber mala suerte y que alguno dé positivo, puede ocurrir porque pasa en todos lados, pero estamos haciendo todo lo posible para que no pase y hasta ahora no hemos dado positivo», defiende.
Individualmente, Úriz explica que se ha planteado este curso como un año para disfrutar. «Se disfruta más cuando se gana, lo interesante es ganar y disfrutar y hay plantilla para hacer un baloncesto bonito. Yo vine especialmente por Gonzalo; tenía ganas de jugar para él y estoy muy contento de la decisión, en el día a día se hace un trabajo muy bueno», revela el jugador.