Los hoteles esperan protocolos y a que se permita la movilidad entre provincias
OURENSE
«Puede ser un buen año para el interior por las restricciones en las playas», confían
12 may 2020 . Actualizado a las 20:37 h.Hasta que se permita la libre movilidad geográfica, o al menos los desplazamientos interprovinciales, los establecimientos hoteleros estarán mayoritariamente cerrados en la provincia de Ourense. Como en otros sectores, se encuentran a la espera de que la normativa vaya aclarando los aspectos concretos de seguridad sanitaria e higiene que se les exigirá para admitir clientes. Pero la mayoría de los hoteles consultados en la ciudad tienen como fecha inicial prevista para su reapertura el 22 de junio, al final de todas las fases de desescalada. Mientras tanto, están preparando sus instalaciones y asesorándose sobre sistemas de higienización y protocolos.
Una decena de establecimientos siguieron abiertos de guardia durante el estado de alarma por orden gubernamental para poder dar alojamiento a personal sanitario y a otros profesionales esenciales que lo necesitasen. Pero los demás tuvieron que cerrar sus puertas, y así seguirán la mayoría por falta de clientes al no estar permitidos los desplazamientos entre provincias en la mayoría del Estado. Desde la oficina municipal de turismo de Ourense, apuntaban ayer que de los 16 hoteles que hay en la ciudad -el dato no incluye pensiones, hostales o viviendas turísticas- solo reabrió ayer el Alda Estación.
Los demás están preparándose. Desde el hotel Altiana, indican que esperarán para reabrir «cuando se permita la circulación entre provincias». Lo mismo indican desde el hotel Princess, que esperarán hasta el 22 de junio, una vez se autorice el tráfico interprovincial. En este establecimiento señalan que, más que reservas, en este momento lo que siguen sufriendo son cancelaciones, sobre todo de reservas de grupos para celebraciones como bodas. «En estos dos meses han llamado unas quince personas», calcula Constantino García, copropietario del hotel Altiana. Así que los meses pasados y los que están por llegar serán duros en el sector. García apunta que a finales de este mes comenzarán a prepararse para la reapertura, aunque ya se están asesorando sobre sistemas de purificación de habitaciones, como el del ozono. «Pienso que puede ser un año bueno para las zonas de interior por las restricciones en las playas», confía. En otros hoteles, como el Zarampallo, dicen que están esperando conocer la normativa -se presenta hoy- y haciendo cálculos.
¿Y el turismo rural?
Desde la asociación Limia Verde, que agrupa a 13 establecimientos de A Limia, Celanova, Baixa Limia y Verín, indican que están a la espera de recibir el protocolo sanitario, que será de obligado cumplimiento, y a cuyo borrador hicieron sugerencias. No abrieron este lunes. «Estamos a traballar para abrir con seguranza máxima», señalan. El sector, apuntan desde este colectivo, es consciente de que no se puede abrir sin control, y desde sus pequeños negocios tratan de valorizar sus aldeas y concellos.