El eterno enredo de la estación intermodal

Una manifestación reivindicará un proyecto «digno» para una obra que siempre ha dividido a los políticos


ourense / la voz

El debate lleva más de una década sin resolverse y es probable que el AVE a Madrid entre en servicio y en Ourense se siga discutiendo sobre la estación intermodal. Las obras están parcialmente en marcha, pero se multiplican las voces que reclaman su paralización para ejecutar un proyecto mejor. Se trata de una infraestructura de vital importancia y mucha complejidad que merece ser repasado al detalle.

¿Qué obras se están ejecutando?

Las obras en el entorno de la estación Empalme son perfectamente visibles desde hace semanas y han obligado a reordenar el tráfico y los aparcamientos en toda la zona, provocando numerosas molestias a los ciudadanos. Actualmente se están ejecutando las obras de la terminal de buses, que corresponden a la Xunta de Galicia, y las del aparcamiento subterráneo, cuya licitación fue responsabilidad del ADIF (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias).

¿Qué queda por hacer?

Queda por licitar la adaptación de la estación Empalme. Además, para tratar de garantizar la permeabilidad entre los barrios separados por las vías se prevén dos actuaciones: una nueva conexión viaria así como el cubrimiento parcial de la playa de vías en la zona próxima al viaducto de la N-525. Ambos proyectos suman una inversión que se calcula en veinte millones de euros, pero las Administraciones implicadas aún no han acordado quién pagará. En este sentido, el ADIF ya advirtió que se trata de actuaciones no ferroviarias.

¿Se parece en algo el proyecto actual al original?

Las obras que se están ejecutando en la actualidad son fruto de un convenio firmado en el año 2016 por el Ministerio de Fomento, el ADIF, la Xunta y el Concello de Ourense, siendo alcalde el popular Jesús Vázquez. Ese acuerdo dio carpetazo definitivo el diseño original de la intermodal, encargado al prestigioso arquitecto británico Norman Foster tras un concurso de ideas celebrado en el año 2011, cuando era el socialista Francisco Rodríguez el que ocupaba la alcaldía. Ese proyecto fue reformulado desde Madrid por el Gobierno de Mariano Rajoy, reduciendo notablemente la inversión prevista. La actuación se desinfló en 123 millones de euros, al pasar de los 223 millones en que valoraba ADIF la primera propuesta de Foster a los 100 millones que terminó anunciando la en aquel momento ministra de Fomento, Ana Pastor. El equipo del británico se encargó de reformular el diseño, mucho menos ambicioso de lo previsto por contar con menos dinero para su desarrollo.

¿Qué problemas tiene la actual solución?

La plataforma Tren Digno ha sido constituida por vecinos de A Ponte, con el apoyo más o menos directo de diversas formaciones políticas y de asociaciones vecinales, sindicatos y entidades como el colegio de arquitectos. El próximo martes a las 20.00 horas el colectivo ha convocado una manifestación frente a la estación y este jueves uno de sus portavoces, Jesús María Pérez Barreiros, explicó los motivos. Aluden a la sobrecarga de tráfico que soportará la calle Eulogio Gómez Franqueira, así como al impacto que tendrá la terminal de autobuses que está construyendo la Xunta en el centro de salud de A Ponte. Las dársenas se situarán justo detrás del edificio sanitario y los buses circularán a su alrededor. Dicen los detractores de la obra que el centro de salud se convertirá así en una rotonda. Además, destacan que, tal y como está planteado el proyecto, los trenes llegarán por la avenida de Marín dejando a su paso un muro de nueve metros de altura. Consideran, en definitiva, que el diseño actual es una «chapuza» que no garantiza la permeabilidad entre los barrios afectados.

¿Se ha movilizado la ciudadanía antes?

La manifestación del próximo martes será un examen fundamental para comprobar el apoyo ciudadano que tiene la plataforma Tren Digno. Lo cierto es que hasta ahora la movilización de los ourensanos en relación a esta infraestructura ha sido escasa. El actual alcalde, Gonzalo Pérez Jácome, recordó esta semana que en el año 2011 su partido convocó una manifestación para reclamar el soterramiento del AVE. Pese a que la protesta contaba también con el apoyo del PP, solo acudieron unas 300 personas, rememoró el regidor.

¿Qué propone el gobierno municipal?

Gonzalo Pérez Jácome compareció esta semana ante los medios de comunicación para informar de su posición respecto a la estación intermodal, que es la misma que en el año 2011: el soterramiento. En su día esa posibilidad fue descartada, según el Gobierno, por razones técnicas, pero el alcalde asegura que es solo cuestión de dinero. Jácome anunció que solicitará una reunión con ADIF y Xunta para exponer su posición. Según dice, no se trata de paralizar las obras que actualmente están en marcha, sino de abordar el soterramiento con posterioridad. Sus socios de gobierno del PP respetan el movimiento, pero defienden el proyecto actual.

¿Qué dice la oposición?

El PSOE centra sus reivindicaciones en la Xunta. Los socialistas piden mover la terminal de autobús hacia el norte para así evitar el impacto que tendrá en el centro de salud. Este fin de semana aprovecharán una visita a Galicia del ministro Ábalos para exponerle la situación. El PSOE respalda, además, las reivindicaciones de la plataforma Tren Digno, al igual que las otras formaciones de la oposición en el Concello de Ourense: BNG y Ciudadanos. Noa Preas, del Bloque, anunció este jueves una campaña que reclama, además, mejores servicios ferroviarios en el interior. Y Ánxeles Cuña, del Grupo Común da Esquerda, compareció en rueda de prensa junto a Rafael Castro, del colegio de arquitectos, para exigir una rectificación al gobierno gallego con la estación.

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